Quién es “Pata” Medina, el gremialista “pesado” que se atrincheró para no ir preso

Atrincherado en la sede de la UOCRA en La Plata, Juan Pablo “Pata” Medina, les preguntó a los afiliados de su gremio: “¿Ustedes van a permitir que al ‘Pata’ lo lleven preso o les metan su plata en el bolsillo del gobierno?”. El sindicalista está acusado por extorsión y podría quedar al borde de la detención en las próximas horas. Pero no sería la primera vez: el historial de un sindicalista con poder que gobierna el gremio de la construcción hace dos décadas.

El “Pata” Medina es el secretario de la filial La Plata de la UOCRA desde 1997. A principios de la década pasada estuvo preso por delitos similares a los que se le imputan ahora. El sindicalista pasó cuatro años en la sombra, por delitos vinculados a la violencia, el amedrentamiento y extorsiones.

El Pata Medina, un cuestionado dirigente gremial. 

Ahora, se lo acusa de ejercer presiones y amenazas para retrasar una obra en la estación Parque Pereyra, del ferrocarril Roca.

El juez de Quilmes, Luis Armella, está a cargo del expediente, y desde hace cuatro meses investiga al sindicalista de la construcción, a partir de una denuncia por extorsión realizada por la agrupación “Vecinos Autoconvocados de Hudson”, por los retrasos en la reforma de la estación, que les impide tomar el tren.

Minutos después de que Medina se fuera de su sindicato, Armella ordenó la detención y más de 30 allanamientos.

LOS TIROS DEL “PATA”

Fue en 2010, pero el hecho recordó de inmediato a un episodio ocurrido en 2006. Hugo Moyano acababa de asumir el liderazgo del PJ bonaerense, en medio de una fuerte interna sindical. Histórico opositor al dirigente camionero, lo amenazó con recibirlo “a los tiros”. Para Medina, el ex jefe de la CGT no era bienvenido en la ciudad de La Plata.

“Si viene a La Plata va a haber tiros como en San Vicente”, lanzó Medina, cercano a Eduardo Duhalde, en una serie de pintadas contra el gremialista. La amenaza retrotraía lo ocurrido el 17 de octubre de 2006, cuatro años antes, cuando el cuerpo de Juan Domingo Perón era trasladado hacia la quinta de San Vicente. Ese homenaje terminó con más de 40 heridos, disparos de armas de fuego, en medio de una fuerte disputa gremial.

Esa tarde, Medina fue captado por las cámaras mientras disparaba con una pistola contra la multitud que volvía a despedir al General Perón en San Vicente.

Tampoco es nuevo para el “Pata” estar atrincherado. En enero de 2014 fue detenido por evitar un control policial en la ruta y golpear a una oficial de la Policía. Antes de ser capturado, pasó varias horas atrincherado en el interior de su vehículo. Sin embargo, el 30 de enero fue liberado, aunque su hijo, quien se encontraba presente, quedó detenido varios días más. Los acusaban de atentado y resistencia a la autoridad, así como lesiones graves agravadas, un delito que prevé penas de prisión de entre 3 y 10 años.

Esa tarde, Medina manejaba una camioneta Toyota Hilux gris, a toda velocidad y haciendo maniobras peligrosas en la ruta, según informaron en aquel entonces desde el Ministerio de Seguridad provincial.

Medina se encuentra atrincherado en la filial platense de la UOCRA desde ayer, en medio de las versiones que apuntan a un posible pedido de detención en su contra. Ese sería el motivo por el que convocó a toda la militancia de la construcción que le es fiel a las puertas del gremio, sobre la avenida 44 al 400, en La Plata. En el transcurso de la tarde ya había cientos de personas.

Pero lo llamativo fue uno de los comentarios que lanzó en las últimas horas el poderoso sindicalista de la construcción. “Vienen por mí, si me llegan a detener le vamos a prender fuego la Provincia”, disparó. En esa línea, advirtió: “Si quieren al Pata preso, que vengan”.

Meses atrás, Medina había irrumpido en un debate vinculado a la construcción que se realizaba en la Cámara de Diputados. En medio de la exposición de empresarios que remarcaban que los precios en La Plata eran más de un 20 por ciento más elevados que en la Capital Federal, Medina interrumpió a los gritos.

Cuando un empresario le reprochó a Medina que sindicalistas ingresaran a las obras en construcción con armas en la mano, el “Pata” le respondió: “Atacan a los trabajadores, a la organización y no me puedo quedar callado. ¿Querían un debate? Bueno, acá lo tienen: en Capital se paga mucho menos porque le chupan la sangre a los trabajadores”.