Casino: “la vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser”

Por Dr. Alberto Esnaola*

Lo primero que me viene a la cabeza cuando empezamos a hablar del Casino y las sucesivas frustraciones que sentimos los Necochenses con ese edificio junto a otras cosas, es la frase del tango Cuesta Abajo que dice “…la vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser…”. Sentimiento que resume la situación actual del Edifico del Casino.

Supo ser un emblema y la Postal de la ciudad, pero ya hace más de dos décadas que no lo es y lo peor que hoy lo miramos y su imagen nos devuelve una lámina de decadencia que jamás supimos revertir. Pero no es justo creer que todo se resume a eso.-

La problemática de la Sala de Juego a mi juicio es diferente a la problemática de la estructura edilicia del Casino, aunque es inescindible para ambas una solución conjunta.-

Empecemos con el tema del juego.

La dirigencia social, política y empresarial de Necochea, entre la que me encuentro y por eso no me quito el sayo de la cuota parte de responsabilidad que me cabe, debió prever que no sería inocua la instalación de una oferta de juego como la del Bingo como hecho objetivo respecto a cómo repercutiría en el largo plazo, sobre la Sala de juegos del Casino.-

Junto con este nuevo modo de oferta en la actividad del juego, se produjo en todo el País y de la mano de las administraciones provinciales del peronismo bonaerense, un cambio cultural en la forma de apostar.-

Ya no era el Punto y Banca o el paño la atracción para los jugadores, las nuevas técnicas impulsadas por capitales internaciones del juego, indicaban que se podía “popularizar” esta actividad bajando el valor de la apuesta y apoyados en técnicas psicológicas que hacían que las mujeres en particular las amas de casa, encontrasen en la inmediatez, accesibilidad y agradabilidad del lugar, encontrasen en las “maquinitas” (Jackpot o Slotmachine) una aspiradora de recursos de los sectores de ingresos fijos y clase media baja, segmento que antiguamente no accedía al Casino.

Hoy los Necochenses nos damos cuenta que la apertura de esa oferta del juego en pleno centro de la ciudad, en verdad se convirtió en la sentencia de muerte de la sala de Juegos del Casino. Podremos discutir muchas cosas, pero si no somos capaces de asumir que decisiones tomadas hace más de dos décadas hoy nos presentan consecuencia, siempre creeremos que es cuestión de mala suerte o que Necochea se ve desfavorecida por factores externos.

Hace años que pensamos que debemos tener los mejores amigos en los gobiernos nacional  provincial, o un padrino poderoso que nos colocará en la agenda pública, o algún dirigente providencial que nos solucione los problemas. Los Necochenses debemos volver a lo mejor de nuestro pasado y ser innovadores y artífices de nuestro futuro y no custodio de nuestro pasado.-

EL EDIFICIO: un problema sin solución.

Desde que tengo memoria he escuchado que el Edificio no era para nuestra ciudad, que está ubicado al revés y de espalda al mar, pero hoy lejos están esos de ser los problemas que lo aquejan.

Calificar su situación estructural es cosa de profesionales y no es el objetivo de esta columna, si debe ser la búsqueda de la mayor cantidad de opiniones y alternativas sin descartar a priori ninguna. Aún la de la venta que desde ya advierto no comparto.-

Luego de la UNICA INVERSION MUNICIPAL GENUINA REALIZADA EN EL EDIFICIO POR EL GOBIERNO RADICAL EN EL 2005, este se mantuvo con el esfuerzo conjunto de los Concesionarios y el Estado. Aunque cada vez con menor presencia de este último el deterioro comenzó de modo inexorable.

Pero sin duda la mayor responsabilidad sobre la decrepitud en la que entró el edificio la tiene la Administración del Intendente López, quien antes de asumir presentó una inversión de 10 millones de dólares que jamás existió sobre el Casino, pero que preparaba el terreno para la venta de hoy.

Lo digo con absoluto conocimiento del tema, porque viajé a entrevistarme con el entonces Pte. de Lotería y Casinos de la Provincia Melitón López, quien me informó lo que hoy está sucediendo, pero no tuvo casi repercusión mi presencia. Nuevamente quisimos creer en los cantos de sirena antes que enfrentarnos con nuestra realidad.

La exigencia del Gobierno actual de entregar las Concesiones en marzo/abril del 2016, preparó de modo inexorable las actuales condiciones de deterioro. Hoy el Edificio del Casino se encuentra casi igual que al momento del desalojo y toma del mismo por parte de la administración radical en el 2004.

Sin la preservación que hacían cotidianamente los privados el destino del edificio era Crónica de una muerte anunciada, hoy cualquier alternativa es válida, la venta que se empezó a plasmar en el 2016 se quiere concretar en el 2018.

Los Necochenses nos debemos un debate sin condicionamientos y hasta una Consulta Popular de ser necesario, como propuso la Candidata a Senadora Provincial de CAMBIEMOS Felicitas Cabreton, previo acuerdo de respetar su resultado y utilizar el primer trimestre del 2018 para este debate.

El destino de la sala de Juego y del edificio hoy tiene caminos separados pero una raíz común y es que lo Necochenses creemos que las decisiones que tomamos hoy, sus consecuencias nunca nos van a llegar. Este es un ejemplo más de uno de tantos yerros que hemos cometido.

Alguna vez debemos probar otro camino, sin duda este nos llevó al subdesarrollo en el que nos encontramos.

* Concejal UCR