Condenan a la banda que secuestró al padre de Carlitos Tevez

Los integrantes de la banda que secuestró al padre del futbolista Carlos Tévez en 2014 fueron condenados a penas de entre cinco y doce años de prisión.

Las condenas fueron impuestas por el Tribunal Oral Federal N°4 a Jonatan Romero, Carlos Sebastián Zapata, Sergio Ramón Lugo y Juan Carlos Baeza Portillo, por su intervención en dos secuestros extorsivos, incluido el del padre de Tevez, y el robo de un automóvil.

Tevez padre fue secuestrado el 29 de julio de 2014, a las 8.30, cuando circulaba en su camioneta Dodge Journey por la Autopista del Oeste en dirección hacia su trabajo como maestro mayor de obras, en el partido bonaerense de Morón. 

El padre de Tevez fue secuestrada en 2014.

En esas circunstancias, tres asaltantes armados le cruzaron un coche Volkswagen Passat, lo obligaron a bajarse y le robaron el vehículo, la plata y los documentos antes de dejarlo ir, según la causa.

Pero cuando advirtieron su apellido en los papeles de la Dodge regresaron y lo secuestraron para pedir un rescate. Durante las casi ocho horas de cautiverio los delincuentes lo mantuvieron dentro del vehículo circulando por la avenida General Paz.

El pago del rescate, de 400 mil pesos, se concretó en las inmediaciones de la avenida General Paz y San Martín. Cerca de las 13.40 de ese mismo día lo liberaron en el límite de la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires, donde Tevez padre se tomó un taxi hasta la calle Campana, en Villa Devoto, y se reencontró con su familia.

El cuarteto de delincuentes también fue condenado por el robo a mano armada del Volkswagen Passat cometido dos días antes, el 27 de julio de 2014, a un hombre que circulaba con su familia por la colectora de la Autopista del Acceso Oeste.

El hombre estuvo secuestrado junto a sus familiares, pero luego estos fueron liberados y, horas después, hicieron lo propio con él, a quien dejaron en cercanías del local bailable “Pinar de Rocha”, en la localidad bonaerense de Ramos Mejía, para darse a la fuga con el vehículo de la víctima –que luego fue utilizado en el secuestro de Segundo Tevez-, su billetera, dos celulares, una tableta y el equipaje que transportaban, ya que retornaban de un viaje desde Mendoza.