“Vas a pagar por cada gota de sangre”: el mensaje de la madre que degolló a sus hijos

Lo había planificado. Nadia Fucilieri pensó cada detalle para asesinar a sus dos hijos, de 4 y 2 años. Esa es la primera hipótesis que sostienen los investigadores debido a una nota que encontraron en la escena del crimen.

“Hijo de puta ahora vas a sentir culpa... Vas a pagar por cada gota de sangre de tus hijos”, escribió la mujer y en la misiva responsabiliza al padre de los nenes, de quien estaba separada desde enero, por el doble filicidio. 

Nadia es médica y tiene 29 años.

Según los medios locales, la mujer, de 29 años y que se desempeña como médica, presuntamente tendría antecedentes psiquiátricos. Y mantenía un conflicto con su ex pareja. 

No era problema nuevo para su entorno pero ninguno imaginó que el final sangriento con el que se encontraron. Fucilieri había conseguido que se le dictara a Aldo Martínez una orden de restricción por violencia de género. En su denuncia, la mujer aseguraba que él le había arrojado un vaso de gaseosa en la cara.

Para intentar llegar a un acuerdo, Martínez y Fucilieri se reunieron. La cita se generó en el marco de la ley. Cada uno con su abogado, frente a un juez de familia. El hombre reclamaba ver a sus hijos. Para ello inició un juicio por un régimen de visitas. Ella le había iniciado otro por alimentos y, por recomendación de su abogada, no aceptó los 15 mil pesos que ofreció pagar su exmarido.

Nadia se someta a un examen psicológico. Los especialistas señalaron que “trataba bien” a sus hijos

En esa misma reunión, el juez solicitó que Nadia se someta a un examen psicológico. Días después asistió a la entrevista psicológica. Los especialistas señalaron que “trataba bien” a sus hijos. Ayer, sin dejar de llorar, el papá de las víctimas gritó: “Y ahora qué me dirán en la Justicia. Todo lo que intenté hacer no sirvió de nada porque nadie me escuchó”.

Conmoción: el entorno está contenido por un grupo de psicólogos.

“Mi cliente está destruido porque no veía a sus hijitos desde enero y hoy se los entregaron así”, cuestionó en las últimas horas la abogada de Martínez, Silvia Furque.

El plan de Fucilieri fue rápido y doloroso. Se tomó el tiempo de escribir una carta para su exmarido. En la carta no había restos de sangre por lo que se deduce que la escribió antes de cometer los crímenes. Luego fue a la habitación de sus hijos y los asesinó. A Marcelino, de 4 años, lo asesinó con dos cortes hechos con un bisturí mientras dormía.

“La nena de 2, se despertó e intentó defenderse sin éxito del ataque de su mamá

Pía, la nena de 2, se despertó e intentó defenderse sin éxito del ataque de su mamá. Minutos después, Nadia Fucilieri pretendió suicidarse cortándose los brazos y lastimándose la garganta con el mismo bisturí.

Ahora, continúa sin declarar y permanece internada con custodia policial y atención psiquiátrica, ya que temen que vuelva a intentar quitarse la vida.

LOS DEGOLLÓ CON UN BISTURÍ 

Nadia degolló con un bisturí a sus hijos de 3 y 4 años y, luego, intentó suicidarse en una casa de la ciudad de San Miguel de Tucumán. Vivía en la calle Santa Fe 1846, con sus hijos Pía (3) y Marcelino (4). La Policía halló a los chicos muertos en una habitación, con heridas de arma blanca en el cuello y en el pecho.

Nadia Gisella Fusilieri
Las víctimas tenían entre tres y cuatro años.

Los vecinos llamaron al 911 y a la Policía a raíz de los gritos que venían de la casa. Cuando llegaron al lugar estaba Milagros Sánchez, una tía de los chicos, que había acudido al lugar para llevarlos al jardín de infantes. La familiar la encontró sangrando y luego vio a los niños sin vida. Hoy declarará ante la Justicia.

“La cama era un baño de sangre

Según contó un vecino, la escena era macabra. “Un Policía nos contó que cuando entró a la casa vio a la abuela de las criaturas encima de los cuerpos, mientras que ella (la mujer) estaba atrás de una puerta, tirada en el piso y cortada entera. Al parecer usó un bisturí para asesinar a los niños. La cama era un baño de sangre”, definió sin poder evitar contener las lágrimas.