¿Políticas de Estado o Políticas Partidarias?

Por Alejandro Beltran*

Algo que escuchamos una y otra vez, en diferentes sectores de la política Argentina es que “Los políticos debemos establecer políticas de Estado”. Desde el Siglo XX a esta parte cada uno de los actores que encarnan el ordenamientos de los ciudadanos, a través de leyes nacionales o provinciales u ordenanzas municipales, se repite tantas veces la frase, como cuando eramos chicos y jugábamos al cuento de la “Buena Pipa”.

Hemos madurado como Estado Democrático, hace apenas un par de días se cumplieron treinta y cuatro años de la victoria del Dr. Raúl Alfonsín. Que sí “veinte años no es nada”, dice el tango, catorce más tampoco lo son mucho. En Necochea gran parte de la sociedad sigue venerando el Gobierno de Percario, con todo lo que ello conlleva. Cómo estará en deuda la política local, que por más obras que se hayan hecho, que se sigue poniendo en el umbral a un Interventor de la Dictadura más sangrienta de nuestro país. Aún así, le gente quizás por lo que recuerda, o por lo que prefiere olvidar, ve en aquellos años como “de oro” para nuestra ciudad.

Esta nueva conformación que vendrá en el Honorable Concejo Deliberante hace presumir que le darán mayor dinamismo a los tratamientos legislativos. Pero bueno, una cosa es lo que parece y otra es lo que finalmente ocurra. Con todo esto ¿Habrá Políticas de Estado o Políticas Partidarias?

Los posteriores años a las elecciones legislativas suelen ser particulares, donde el primer año se van “acomodando los melones en el carro”, y luego a la vuelta de la esquina arrancan la campaña al  ejecutivo. Estos concejales entrantes, o que renuevan sus bancas, tienen una gran oportunidad, realmente, que es la de establecer ocho o diez temas que sean a largo plazo, de agenda municipal, que tengan el peso de ser Políticas de Estado.

Para todo lo que pueda ocurrir en estos tipos de debates se deberá dejar de lado, egos, personalismos, ambiciones y miedos, un cóctel del cual ya nos venimos tomando años tras años, al punto tal de emborracharnos y después sufrir la jaqueca correspondiente. Es saludable para que de una buena vez por todas los diferentes bloques puedan establecer temas en común, donde lo más difícil de ponerse de acuerdo será en el “Cómo”.

A excepción de algunos concejales o fuerzas políticas, poco se ha visto de establecer políticas de Estado. Desde la bancada de Unión Peronista, hoy Cambiemos Fe,  allá por el 2012, que tenía entre sus filas a dos jóvenes estudiosos de los temas: Pablo Aued y el Dr. Arturo Rojas. Ambos desde su bastión de mando en el bloque, elaboraron múltiples proyectos que tenían que ver con eso que pedimos. Por ese entonces el Gobierno municipal era comandado por el FPV, primero de Horacio Telechea el cual carecía de conectores con el legislativo, y sí los tenía era tanto como tener a “Giunta” de enganche.

Después de la destitución de Telechea, llegó el interinato de José Luis Vidal que comenzó como un Gobierno debil, y terminó de la misma manera . Más allá de los acuerdos de “gobernabilidad” que se establecieron entre pasillos, no pudieron congeniar el Ejecutivo con el Deliberativo.

Ahora es otra cosa, y desde el último tiempo en el HCD no se vieron ordenanzas en tal sentido. Sí aprobación de proyectos de marco provincial, pero no que hayan nacido al calor de lo local. Hubo bloques que entendieron el rol de oposición, que más allá de “Controlar el buen accionar de gobierno”, como dice el spot del Concejo Deliberante, como es el caso del bloque del Dr. Mario La Battaglia, donde presentó dos o tres proyectos que nacen ahora, pero que se piensan de aquí a veinte años. Después, poco y nada.

Suele ser repetitivo, pero en la viña del Señor tenemos de todo. También los hay, los que aportan  de vez en cuando, pero que lo hacen bajo el disfraz de “los justicieros” de la ciudadanía. Y cada dos por tres lanzan una minuta, denuncian públicamente, pero avanzan menos que la delantera de Gimnasia y Esgrima de La Plata. Suelen pasarse horas y horas en su Mundo “facebookero” en el cual son venerados por el público de amigos que aplauden cada uno de sus posteos, como lo hacía la gente de Boca para con Juan Román Riquelme. Eso si, a la hora de elaborar, no emulan al último gran “10” que tuvo el pueblo “xeneize”, sí no que se calzan la de Blas Armando (Giunta) y entran a repartir, muchas veces sin ton, ni son. Y de esto, y de discusiones enmarañadas, la mayoría de los habitantes están cansados. Llevar agua para “su” molino, que se traduce en políticas partiadarias, para ir posicionándose en su partido o en la carrera electoral, pronta a venir.

Por eso, esta gran oportunidad es para que de una buena vez se puedan sentar los concejales,  dirigentes políticos, y el Ejecutivo, y armar una agenda de tratamiento de temas, y establecer “Políticas Públicas”. Será un año, el 2018, raro, de mucho estudio, de pocos movimientos, pero con temas trascendentales, como es el tema Complejo Casino, entre otros. Ahora,  ¿Podrá el HCD estar a la altura de la circunstancias que se piden por estos tiempos? ¿Podrán establecer acuerdos los concejales con el Intendente? O seguiremos priorizando “la chiquita”, la de discusiones menores, la de la filosofía barata, la de “berrinches” de nenes caprichosos, y ausentadas para ver un partido de “fobal”. O de una buena vez por todas, se dejarán mezquindades, y candidaturas, de lado, en pos de la salud del Estado Municipal.

Habrá ¿Políticas Públicas o Política Partidaria? De ellos dependen.

*Periodista / Conductor Radial