Necochea voló y fue hermoso

Por Leandro Paolini Somers.
Fotografías: Jimena Rodriguez.

Este jueves 9 de noviembre de 21:30 a 23 hs se presentó la banda Música para Volar en el Teatro Toledo. El conjunto musical se presentó con un espectáculo en el cual tocaron los temas del álbum de Soda Stereo Unplugged “Comfort y Música para Volar”, acompañado por imágenes de las películas de Stanley Kubrick.

Con precisión suiza, los músicos comenzaron a sonar a las 21:30 hs en punto, inicialmente acompañados de imágenes del show acústico que los intérpretes decidieron homenajear. Porque si Soda Stereo fue su inspiración, las imágenes de Gustavo Cerati – al menos en una pantalla – funcionaron como aval inconsciente de lo que la banda logró muy bien en escena. Gustavo nunca se irá y siempre estará presente.

El conjunto musical existe como tal desde el año 2012 con José Matteucci (Batería y Voz), Alexis Thompson (Guitarras), Julieta Sciasci (Bajo) y Bruno Moreno (Teclado). A estos cuatro integrantes de origen rosarino se les unió la violinista Belén Benavente y el violonchelista Cristian Wagner; ambos originarios de Mar del Plata.

Música para Volar comenzó como un espectáculo musical basado en el mencionado disco unplugged de Soda Stereo “Comfort y música para volar”, grabado en 1996. En esa placa quedaron registradas versiones inolvidables de clásicos como “Un misil en mi placard”, “Entre caníbales”, “En la ciudad de la furia”, “Ella usó mi cabeza como un revólver” y otros. Al pasar del tiempo la banda ofreció distintos espectáculos con temáticas distintas, destacándose los shows sinfónicos, siempre en homenaje a Gustavo Cerati.

La banda con su baterista y voz solista, acompañado del resto de los músicos, comenzó su recorrido de imágenes cinematográficas con escenas de la película Barry Lyndon (película filmada por Kubrick sólo con luz natural y de velas). El segundo tema que tocaron fue Entre Caníbales, apropiadamente acompañado por imágenes de 2001 Odisea del Espacio.

La banda que tocó con una guitarra hecha en Necochea por Vibra Luthiers, siguió su repertorio homenaje con el tema Pazos, de fuerte sonido acústico, y en el cual se proyectaron imágenes de ángulo picado originales del filme El Resplandor (imágenes que muy pocos conocen y que también se utilizaron en el filme Blade Runner). Los siguientes temas fueron acompañados por imágenes en blanco y negro del polémico film Lolita, del reconocido director inglés.

Ángel eléctrico sonó muy bien, y en perfecta mixtura con imágenes de El Resplandor, en las cuales un batazo en imagen fue asestado en el clímax de la canción. El público participó mucho, sobre todo en Cuando pase el Temblor, que sonó con imágenes de la película 2001. Uno de los pocos temas que no fue acompañado de imágenes fue Te para Tres, quizás porque no necesita compañía visual, al ser una de las canciones más bellas jamás escritas. Las imágenes de Ojos bien Cerrados también pasaron por el espectáculo, acompañando de temas vinculados al amor. El show finalizó con imágenes de El Resplandor en un espectáculo de 75 minutos cronometrados, que tuvieron música adicional a pedido del público.

La banda no sólo tiene talentosos músicos que buscan generar un espectáculo distinto y memorable, sino que son bien acompañados por una buena producción que tiene un sonidista impecable y un iluminador inspirado.

En una ciudad donde sus habitantes se quejan “que nunca pasa nada”, Música para Volar voló rasante en Necochea y se llevó la admiración de una sala llena (con escasos asientos sin vender). Los seis músicos en escena, el alma omnipresente de Cerati, las imágenes inolvidables de Stanley y un público presente y agradecido, fueron los ingredientes de un espectáculo que se disfrutó y será difícil de olvidar. Que se repita.