Una enfermera obtenía fotos íntimas de mujeres presentándose como un hombre en las redes sociales

Durante cinco años una enfermera que trabajaba en el hospital Crosshouse de la ciudad escocesa de Kilmarnock se las ingenió para inclinar a otras mujeres a participar en conversaciones de toque romántico, hasta el punto de conseguir incluso que le enviaran fotos de ellas sin ropa, según The Scottish Sun.

Adele Rennie, de 27 años, usaba tres nombres masculinos y falseaba su voz mediante una aplicación en su teléfono para mantener contacto con al menos 10 mujeres, todas ellas familiares de sus pacientes. La enfermera se presentaba como médico y usaba la información que obtenía en su puesto de trabajo para establecer los contactos.

Presentándose bajo identidades falsas, la enfermera lograba convencer a sus interlocutoras de que le enviaran fotos de carácter privado. El engaño salió a la luz después de que una de las víctimas se decidiera a verificar el número del qué recibía los mensajes por el supuesto médico-seductor, comprobando que el teléfono pertenecía a una enfermera del hospital donde estaba ingresado su padre.

Otras mujeres se enteraron después de que el doctor con el que mantenían contacto, y que nunca acudía a los encuentros con ellas, era una personalidad falsa creada por Rennie.

La acusada reconoció su culpa y confirmó que engañó al menos a 18 mujeres. La corte de Kilmarnock ha inscrito a la acusada en el registro de delincuentes sexuales y ha aplazado la imposición de la pena. Se desconocen los motivos que llevaron a la enfermera a proceder de este modo.