Opinión
Publicado by admin 07 de julio de 2019
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@diarionecochea


Antes de hablar quesería decir unas palabras


Antes que nada quisiera contarle a los lectores más jovenes que años atrás en las escuelas, aprendíamos las preposiciones gramaticales de memoria. Todos repetíamos las 23 preposiciones como loros: a, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde, durante, en, entre, hacia, hasta, mediante, para, por, según, sin, so, sobre, tras, versus y vía. Las sabíamos de adelante para atrás y de atrás para adelante. Pero con los años uno se va olvidando y confundiendo. Por eso en ese videíto del año 2015 que anda circulando por todos lados donde Sergio Massa grita enérgicamente “…¡voy a barrer a los ñoquis de Los Cámpora!...” en realidad quiso decir “…¡voy a barrer para los ñoquis de La Cámpora!...”.

Dicho esto, deberíamos ocuparnos del temazo que significa para la agenda argentina el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Sin embargo, no podemos avanzar con este asunto sin antes relacionar el problema de Sergio Massa y las preposiciones gramaticales con el de Alberto Fernández y los pronombres personales, a saber: yo, tu, él, nosotros, vosotros, ellos.

Cada vez que le preguntan algo, el tipo suele contestar, “yo ya lo hice” o “yo ya recibí un país endeudado” o “yo ya recibí un país con pobreza”, etc etc. En realidad, él confunde el “yo” con el “nosotros” porque, en honor a la verdad, en 2003 él no era el capitán del equipo ni gobernaba solo. Estaba con Néstor, con Julito De Vido, con Parrilli, con Zannini, con Aníbal, con Alicia, con Moreno, con Uberti, con Jaime, con Baratta, con Muñoz (todavía no tenía los pisos en Nueva York y Miami pero el tipo ya estaba en la Rosada, ahorrando) y con muchos más. Hasta Centeno ya estaba en esa época al volante y fotocopiando. Dicho sea de paso, que a Tío Alberto le haya pasado esto por las narices y nunca se haya dado cuenta es un asunto que en algún momento deberíamos charlarlo entre todos.

Y si queremos ser rigurosos con la historia, no es ni “yo recibí un país en crisis” ni “nosotros recibimos un país en crisis”, sino que fueron “ellos los que recibieron un país en crisis”, o sea Duhalde, Remes Lesnicov, Lavagna y Pignanelli por nombrar a los cuatro principales de aquella época. “Ellos” lo acomodaron y en 2003 lo entregaron en bandeja ordenadito, devaluadito, y encauzadito a “nosotros” los hoteleros, en el mejor de los casos, pero nunca a “yo” , el Gran Tío Alberto.

Si la campaña va a empezar así es una pena. Mejor arranquemos “Sinceramente”, como hizo Cristina. Para el camelo habrá tiempo más adelante. No va a faltar oportunidad.

No quisiera postergar más el tema de la nueva agenda a la que nos obliga el acuerdo con la Unión Europea pero también, antes que nada, es necesario llevar tranquilidad a diversos sectores del kirchnerismo que en los últimos días han comenzado a sospechar que el gobierno les está robando cuadros políticos. Veamos.

En el partido de Argentina vs. Brasil, más precisamente en el inicio, cortaron la transmisión de la TV Pública para pasar un flash informativo de último momento en el que contaban que el precio pagado por los derechos televisivos de la Copa América 2019 era muy inferior a los millones que pagó el kirchnerismo por la Copa América 2015, dando a entender el choreo K que ya todos conocemos pero que no nos interesa escuchar cuando va a empezar un partido de fútbol.

Por favor, quiero decirle a las principales autoridades del Frente para Todoaexs que esta nueva práctica de manipulación política durante las transmisiones de fútbol fue hecha por neofascistas originales salidos del semillero de Cambiemos. Acá no intervino ninguno de los viejos neofascistas de la Jefatura de Gabinete de Cristina que solían hacerlo.

Tranquilos amigos kirchneristas, nadie les está robando fachos. El gobierno tiene los suyos propios. ¿Como sabemos que esta simpática manipulación la hicieron los de Cambiemos? Muy fácil. Porque no es la primera vez que lo hacen ni es el fútbol el único lugar donde lo vemos. También están contrabandeando publicidad política en el exitoso programa de Telefe. ¿Quién quiere ser millonario?. Veamos.

Esto es rigurosamente cierto. Pregunta textual detectada hace unos días: “¿Cuántos carriles para vehículos pesados tiene la obra de la Ciudad de Buenos Aires llamada Paseo del Bajo?”. Caramba, es una pregunta rara que no llamaría demasiado la atención si no fuera que al toque apareció la segunda. Textual y posta posta: “¿Cómo fue bautizada la tuneladora del Arroyo Vega que ayudará a disminuir inundaciones en la Ciudad de Buenos Aires?” Le juro amigo lector que esa fue la pregunta y así fue redactada. Solo faltaba agregarle “…ayudará a disminuir inundaciones gracias a Larreta y Santilli”.

A esta altura, ya renuncio a seguir persiguiendo falanges de propaganda neofascistas en los gobiernos. Pero al menos hagan preguntas un poco más originales, por ejemplo: “¿Qué famoso construyó el Gran Viaducto del Ferrocarril Mitre?” A: Bruce Willis B: Kojak C: Curly D: Larreta. Evidentemente no aprendemos más. Todo esto nos remonta a la eterna obsesión de la política por manipular los medios.

Por muy democrático y respetuoso de las normas republicanas que sea un gobierno, al final siempre hay un funcionario al que se le escapa la tortuga y nos retrotrae a lo peor de nuestra historia. Desde el 74 con Isabel y Papaleo hasta la falange de propaganda de Gvirtz y Sposlky, pasando por el delirio militar del 76, los abusos de la Coordinadora, los de Menem y los del grupo Sushi. No se salva nadie. Cada uno con sus matices, algunos muy graves y otros menos.

Los truchos van cambiando y los únicos que seguimos siendo los mismos boludos de siempre somos los ciudadanos que nos tenemos que seguir bancando estas barrabasadas.

¿Vamos a la agenda del acuerdo Mercosur/Unión Europea?

Antes de eso, para poder encarar semejante asunto internacional, es necesario que todos ayudemos al kirchnerismo a vencer la traba dialéctica que tienen para decir que Venezuela es una dictadura. No hay caso. No pueden. No les sale. Es más fuerte que ellos. Es un TOC.

Es evidente que no le creen ni al refugiado venezolano que les trae el delivery de la pizza ni al abogado venezolano que los lleva en el taxi. Y ahora ni siquiera le creen al informe demoledor de Michelle Bachelet para la ONU donde dice que las fuerzas de Maduro ya asesinaron a más de 6.000 personas entre 2018 y lo que va de 2019. Se justifican diciendo que quienes critican a Maduro en el fondo están pidiendo una intervención militar de Trump.

Muchachos, no es cierto. Nadie pide ninguna intervención que no sea denunciar y ayudar. Como hicieron muchos países con nosotros durante la dictadura militar presionando al régimen y salvando vidas.

¿Cómo ayudamos al kirchnerismo a superar esta traba? ¿Y si probamos jugando? Por ejemplo, juguemos al ahorcado: “la situación política de Venezuela se define con la palabra d___adura”. Quizás así lo puedan decir claramente y con todas la letras.

Lo digo para darles una mano. Si prefieren seguir reivindicando a Maduro y perdiendo votos, allá ustedes.

Finalmente, ya no me queda espacio para escribir sobre la nueva agenda que impone el acuerdo Mercosur/Unión Europea. ¿Cuál es el proyecto de país? ¿Qué sectores hay que impulsar? ¿Qué vamos a exportar y qué vamos a importar? ¿Cual es el perfil productivo del país? ¿Qué reformas hay que hacer?

Pavadas que por ahora nadie tiene tiempo de pensar.