@diarionecochea
Publicado:
25 de mayo de 2018

Felipe Solá con intendentes y Massa con Magario: el peronismo revuelto y al rojo vivo




 

Fue un jueves de súper acción peronista.

En el Barrio Norte porteño, hubo un almuerzo en un topísimo restorán especialista en pescados y que goza de una cava de vinos envidiada por sus competidores. Y en la localidad bonaerense de Tigre, hubo mate con galletitas y masas secas.

El almuerzo fue en Oviedo, en cuyo VIP se ubicaron los intendentes bonaerenses peronistas Gabriel Katopodis, Mariano Cascallares, Gustavo Menéndez y Martín Insaurralde, todos homenajeando a Felipe Solá, el diputado que, de a poco, se aleja de las aguas massistas para bañarse en las turbulentas aguas de la interna del PJ.

Todos comieron pescado y, malbec mediante, le dijeron al inoxidable Solá que los números de las encuestas lo dan bien posicionado a quien fuera gobernador de la provincia de Buenos Aires, antes de la llegada de Daniel Osvaldo Scioli.

Solá escuchó y no desalentó ninguna especie. Una que Clarín ya contó es la proyección del habitante de la localidad bonaerense de Mercedes de ser postulado a gobernador, como lo propicia Gustavo Menéndez, el inquieto presidente del PJ que habló este asunto con la propia Cristina Kirchner.

Otro que alimenta esta posibilidad es Alberto Fernández, también alejado del massismo y hoy, muy cerca de Cristina Kirchner, más allá de que en el Instituto Patria -búnker K- le desconfían al regreso del ex jefe de Gabinete por las arenas kirchneristas.

Felipe Solá y Gustavo Menéndez en Catamarca

El grueso del encuentro fue una charla política donde se versó sobre el principal activo del.gobierno que se nutre de la división de la oposición y de la necesidad de construir “algo nuevo y más grande”, como reseñó uno de los comensales ante este diario.

Todos allí coincidieron en que la votación contra las tarifas en la Cámara de Diputados -y la próxima semana en Senado- alumbra un camino posible para ser “una oposición fuerte”. Muestra de eso, es que los intendentes de las ciudades más grandes gobernadas por peronistas se vienen juntando periódicamente para dar una señal desde la Provincia.

De todos modos, en el elenco que almorzó con Solá, hay muchos que critican en público a Cambiemos pero no dejan de acordar políticas y acciones con la administración de María Eugenia Vidal.

Además, el lomense Insaurralde contó en la mesa que se reunió el día anterior con el cordobés José Manuel De la Sota, amén de sus charlas semanales con Cristina y con Máximo Kirchner.

Otro encuentro sucedió en el Tigre: hasta el centro de monitoreo de la seguridad local (el COT), viajaron los matanceros Verónica Magario y Fernando Espinoza. La intendenta y el diputado nacional, alineados con Cristina Kirchner, se reunieron con Sergio Tomás Massa. Entre mates, convinieron en trabajar en conjunto en el Congreso Nacional sobre temas de seguridad y economía. Y en lo político, los tres propiciaron la “Unidad del peronismo”, la que se resolverá, llegado el momento de las candidaturas, se podrá resolver con una interna o las conocidas PASO.

Desde el massismo dijeron que no se hizo foto porque “no fue una reunión política, fue una reunión de trabajo. Estuvieron 4 horas hablando del sistema de prevención y seguridad”. Más allá de que sí se abordó el tema Seguridad, el eje fue lo político y el futuro que cada uno vislumbra en el peronismo. Tampoco se conoce aún si Magario le explicitó a Massa sus deseos de ser candidata a gobernadora, algo que los alcaldes periféricos al kirchnerismo auspician.

Más tarde, Felipe Solá concurrió al canal filokirchnerista C5N donde, ante el periodista Iván Schargrodsky y consultado sobre si le gustaría ser candidato a Presidente, respondió: “Absolutamente sí”.

Solá apunta a los suyos lo siguiente: que se imagina más en una competencia por la Presidencial que por una pelea por la gobernación (que ya ocupó) y que además, no quiere aparecer “auspiciado” por la ex Presidenta en cualquier postulación: un dato claro de esa distancia es el hecho de que hace 11 años que no habla con la ex jefa de Estado.

“Felipe tiene ganas de hacer lío y cree que hacia adelante se puede construir algo nuevo donde todos pongan algo y nadie pierda todo”, dijo uno de los intendentes que se marchó del almuerzo satisfecho tras probar una Merluza Austral con arroz salteado, cebolla de verdeo y cabecitas de chipirones.

En todas estas tertulias peronistas se animan a hablar ya de la transformación del PJ en el “El Partido del Ballotage”, imagen que muchos usan para sostener que, quien sea el candidato presidencial en el 2019, “cualquiera le gana el ballotage a Macri”, según repiten participantes tanto de la mateada como de la ronda de platos de pescados.

La definición es en virtud de la caída de Mauricio Macri en las encuestas nacionales, desde diciembre a la fecha, números que diferentes encuestadoras acercan a los dirigentes peronistas, con base en un fuerte descenso en la populosa provincia de Buenos Aires.