Mascoteros
Publicado: 11 de julio de 2018
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@diarionecochea

Primeros auxilios para el perro: qué hacer en caso de urgencia


 
Los canes, al igual que las personas, pueden sufrir un accidente o alguna lesión que requiera actuar con suma rapidez. Si por ejemplo la mascota ha pisado un vidrio o ha sido atropellada es muy probable que necesite asistencia antes de acudir rápidamente al veterinario.

Las primeras maniobras de auxilio solo difieren ligeramente de los humanos. En primer lugar hay que controlar la respiración, los latidos del corazón y el pulso del animal.

Si el perro tiene dificultades respiratorias lo hará de un modo muy rápido y superficial.

En caso de no poder comprobar rápidamente si el perro respira, la persona que lo asiste puede observar si su tórax se mueve de arriba a abajo, también apoyando una mano contra el pecho del animal. Otra opción es acercarse al hocico e intentar escuchar si respira. Un perro generalmente respira de 15 a 30 veces por minuto.

Si la mascota no respira o lo hace con mucha dificultad es posible llevar a cabo maniobras de respiración de boca a nariz. En ese caso se mantiene cerrado el hocico del perro y se coloca un pañuelo sobre su nariz. Luego se sopla de cinco a seis veces por minuto fuertemente en sus fosas nasales y finalmente se espera un minuto para ver si se reinicia la respiración espontánea. Si no lo hace, continúe dándole unas 20 respiraciones por minuto.

Las heridas generalmente son secundarias, a menos que involucren una arteria y el perro pierda mucha sangre. En ese caso hay que tapar la herida con mucha fuerza para detener el sangrado.

Si el animal sufre una herida fuerte en su cavidad abdominal provocando incluso una salida de los intestinos, estos deben ser fijados fuertemente con un paño. Si bien es una situación difícil de sobrellevar para el dueño o la persona a cargo, el animal tiene así posibilidades de sobrevivir. Para el cuidado de las heridas es adecuada la caja de primeros auxilios en el automóvil.

Con cualquier maniobra de emergencia se requiere mucha precaución porque los animales heridos tienden a rasguñar y morder espontáneamente. Por lo tanto, las personas deberían protegerse, por ejemplo con guantes.

En el caso de los perros más grandes se utilizar un cinturón como bozal para inmovilizar su hocico.

Fuente: DPA



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