Agro
Publicado: 11 de julio de 2018
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@diarionecochea

Prevén subas del precio de la hacienda y más alzas de la carne al consumidor


CORDOBA.- La devaluación no impactó fuerte en los precios de la hacienda como en la carne al consumidor: los precios subieron menos que el dólar principalmente como consecuencia de los importantes volúmenes de faena que se estima seguirán siendo significativos en los próximos meses por el alto nivel de ocupación de los feedlots. El mejor tipo de cambio impulsará las exportaciones, que ya venían recuperándose.

Según un trabajo de Agroideas, todavía es favorable la relación para la reposición del feedlot ya que siguen saliendo los últimos terneros de destete. Terminada la zafra de terneros -en agosto y setiembre- habrá una baja en la ocupación por la suba de los valores de invernada y los altos precios de los granos.

La consultora proyecta que en el mediano plazo deberán comenzar a subir los valores de los animales de exportación (novillos) ya que se terminó la zafra de vacas, hasta el momento la categoría más utilizada para la exportación. "En cuanto la oferta de animales para faena disminuya, impactará fuertemente en los valores de la hacienda", agrega el reporte.

El sector ganadero está complicado por el estancamiento de precios que viene soportando en los últimos dos años. La depreciación del 52% del peso desde fines del año pasado tuvo un impacto diferente sobre los precios agrícolas y la ganadería. Mientras que el de los principales cultivos agrícolas está fijado por el mercado internacional y la devaluación los alcanza de manera directa e inmediata, los de la actividad pecuaria dependen del mercado interno.

Por ejemplo, en relación a los precios de diciembre, el de la soja en pesos corrientes aumentó 71%, el de maíz 67% y el dólar subió 52%. Por el contrario, en el caso de la ganadería, la valuación del ternero de invernada según datos del Rosgan se incrementó 11% en el mismo período y el ternero gordo Mercado de Liniers, 23%.

Con la salida de la convertibilidad con la crisis de 2001, la devaluación del peso provocó una profunda modificación de los precios relativos. Sin embargo, en el caso de la actividad ganadera, el incremento de la rentabilidad no fue inmediato. En abril de 2002 con una devaluación del 186% el Índice de Precios Mayorista, el de la hacienda subió 61%. Sin embargo desde mediados de 2002 se aceleró el valor de la hacienda pero no se reflejó en igual medida en el precio de la carne al consumidor, como consecuencia directa del incremento del precio del cuero que "subvencionó" el de la carne.

En la devaluación de enero 2014, tanto el precio de la hacienda de invernada, gorda y el precio de la carne al consumidor copiaron la devaluación del precio. Entonces el sector tenía una oferta muy limitada de hacienda para faena como consecuencia de la caída del stock ocurrida en los años 2008/2009 y su lenta recuperación hasta la fecha.

En la devaluación de diciembre de 2015 el precio de la hacienda y el de la carne al consumidor habían subido previamente y, a diferencia de la anterior depreciación del peso, el de la hacienda no tomó el 100% de la devaluación, sino que subió la mitad a lo largo del año.

Con el cambio de expectativas generadas por el nuevo Gobierno, comenzó un fuerte proceso de retención de vientres, disminuyendo la oferta para faena.

En función de ese análisis, Agroideas entiende que ahora la hacienda todavía tiene un margen considerable para subir. Asimismo, dado los bajos valores del cuero, el alza futura impactará directamente en el precio de la carne al consumidor. La semana pasada, la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra) informó que la carne al público subió 6,1% en junio último.

En el primer semestre se faenaron 6,48 millones de cabezas, 7,1% más que en igual período de 2017. Este crecimiento se explica, fundamentalmente, por un importante incremento de la faena de hembras, que en junio representaron 46,5% del total. Desde noviembre de 2014 que no se superaba el 46%.



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