Consumo de alcohol
Publicado: 06 de agosto de 2018
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@diarionecochea

“El bajo precio de la cerveza facilita el excesivo consumo”


 

“En febrero de este año, el precio del porrón de la cerveza más popular en la Argentina -medido en dólares- era más barato respecto a lo registrado en gran parte de América latina”, afirmó el Defensor del Pueblo adjunto de la provincia de Buenos Aires, Walter Martello.

“Es tal el grado de distorsión que en una nación como la Argentina, que tiene algunas de las reservas de agua potable más importantes del mundo y una capacidad para alimentar a 400 millones de habitantes, una botella de agua mineral de 500 centímetros cúbicos o un sachet de leche son más caros que una lata de cerveza”, explicó.

El funcionario añadió que “uno de los factores que influyen son las promociones que se instrumentan en los comercios de venta minorista, como así también en bares y cervecerías que recurren a estrategias como el happy hour y el 2X1”.

También recordó “que una de las conclusiones del último focus group (participaron jóvenes de 18 a 30 años), realizado por el Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos de la Defensoría, fue que el consumo de alcohol se ha extendido a los días de semanas. La mayoría de los jóvenes, además, reconocieron haber manejado automóviles bajo los efectos del alcohol”.

Propuestas

“Es indispensable que avancemos hacia el establecimiento de un régimen específico de impuestos, dado que está demostrado que un alto porcentaje de los consumidores de alcohol son sensibles a la variación del precio de las bebidas. A su vez, también se debe considerar la restricción de los precios promocionales de las bebidas alcohólicas, que facilitan enormemente el consumo excesivo y problemático, y limitar al máximo las publicidades”, destacó el defensor del pueblo adjunto.

En ese sentido, pidió avanzar en un nuevo marco normativo que tome experiencias exitosas de otros países, como la de Chile, que en 2014 aumentó del 15 al 20.50% el gravamen que el Estado aplica al expendio de vinos y cervezas. Ello significó la caída en el consumo de 9,6 litros per cápita en un año.

“La reforma impositiva del año pasado en la Argentina, a nivel nacional, implicó un aumento de los impuestos internos que pagan las cerveceras (pasó del 8 al 14%) y aquellas compañías que fabrican bebidas con alta graduación alcohólica. Ello generó un fuerte lobby de parte de las cerveceras y el supuesto compromiso del Ejecutivo nacional, que hasta lo que sabemos aún no se vio plasmado en la reglamentación, de reducir las alícuotas”, sostuvo Martello.

“Las medidas prohibicionistas fracasaron rotundamente. Por ello, los países que lograron avanzar en regulaciones efectivas lo hicieron a partir de las políticas impositivas”, aseguró.

Abultadas ganancias

El defensor del pueblo adjunto enfatizó que el mercado de la cerveza industrial en la Argentina se encuentra concentrado en dos grupos extranjeros, que consiguen ganancias que no logran en otros lugares del mundo donde existen mayores regulaciones en materia impositiva y sanitaria.

El último balance anual, presentado por el holding que tiene la mayor parte del mercado cervecero en nuestro país -opera también en naciones de tres continentes- habla por sí solo: América del Sur, a partir del crecimiento del consumo per cápita de la Argentina, fue la región con mayor suba porcentual en producción de hectolitros.

“Lo que llama poderosamente la atención es que, según se desprende de su propio balance, este holding está fuertemente endeudado en su país de origen. Por lo cual, está obteniendo los ingresos que necesita para mantenerse a partir de las utilidades extraordinarias que obtiene en la Argentina y en otros países en vías de desarrollo. Esto se debe, evidentemente, a las facilidades impositivas, como así también a la falta de políticas de salud pública eficaces en lo que se refiere al control del alcoholismo”, analizó Martello.



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