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Publicado: 10 de agosto de 2018
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@diarionecochea

Los pendrives que revelan el reparto del dinero del kirchnerismo


Había varios pendrives con fotos de viajes. Pero otros dos, al menos, guardaban una contabilidad informal. Planillas de cálculo y archivos de texto con siglas, números y apuntes que referían al destino de la recaudación del kirchnerismo durante 2013.

La Justicia secuestró en el domicilio de Martín Larraburu -mano derecha del exjefe de Gabinete Manuel Abal Medina- dispositivos de almacenamiento con archivos que podrían dar cuenta de la distribución del dinero que los exfuncionarios recaudaron en 2013, año de elecciones legislativas.

El juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli buscan determinar cuánto de ese dinero había ingresado en blanco (como un aporte de campaña oficial) y cuánto lo había hecho en negro, producto de los raid con bolsos que realizaba el exsecretario Roberto Baratta y sus lugartenientes.

También investigan si esos fondos terminaron en actos proselitistas o si recalaron en los bolsillos de algún exfuncionario. "Es necesaria la piedra Rosetta para interpretar esas anotaciones", ilustraba ayer uno de los investigadores del caso de los cuadernos de Oscar Centeno .

Según pudo reconstruir LA NACION, los apuntes que llevó Larraburu estaban en "código". Pero algunos datos podrían deducirse por contexto. "No siempre hay nombres completos, pero hay muchas iniciales como JDV y CFK", señaló una fuente judicial. "Se vislumbra una coordinación de la distribución del dinero durante la campaña nacional", agregó.

Respecto de los números, en los pendrives de Larraburu por momentos aparecen cifras en millones, pero en otros registros son solo dos dígitos que no permiten dimensionar los montos.

En otros casos, los registros están más claros, como cuando se mencionan impresiones de boletas, un gasto de campaña que suele soportarse con los aportes que el Estado hace a los partidos políticos.

Hombre de confianza

Politólogo, de 35 años, Larraburu quedó detenido la semana pasada por orden del juez Bonadio. Su nombre aparece 18 veces entre agosto y octubre de 2013 en los cuadernos del chofer Centeno que reveló LA NACION. Figura como "Martín de Presidencia" y según las anotaciones, recolectaba bolsos con efectivo en distintos domicilios del microcentro, incluida la explanada de la Casa Rosada.

Larraburu ingresó al Estado en 2007 en la Subsecretaría de Gestión Pública. Desde allí supo ganarse la confianza de Abal Medina y lo escoltó en la Jefatura de Gabinete. Cuando su jefe asumió como senador, Larraburu lo siguió al Congreso.

En el entorno de Abal Medina aseguran que el exfuncionario desconocía la existencia de los pendrives. Y que los vio por primera vez hoy, cuando fue a declarar al juzgado de Bonadio.

El exjefe de Gabinete de Cristina Kirchner admitió ayer ante la Justicia la existencia de pagos realizados por empresarios, aunque dijo desconocer la naturaleza de los fondos.

Abal Medina ofició de jefe de campaña en las elecciones legislativas de 2013, cuando Martín Insaurralde encabezaba la boleta de la provincia y Daniel Filmus, la de Capital Federal.

El exjefe de Gabinete apuntó ayer a Baratta como el responsable de juntar el dinero de la campaña legislativa. "Siempre entendí que los aportes de privados eran voluntarios y de ninguna manera exigidos bajo coerción", se despegó luego, en un comunicado público. Además, dijo que Larraburu actuaba bajo sus órdenes.

La defensa de Larraburu insiste con pedir la excarcelación. La Justicia, sin embargo, espera que el joven exfuncionario colabore con la investigación de las coimas. Al menos, con la interpretación de los Excel y los archivos de texto que confeccionó y guardó en pendrives para llevar la distribución de los fondos recaudados por el kirchnerismo. Todavía no brindó declaración indagatoria.



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