Como vemos, el daño que generaron los controles de precios en la industria ganadera fue muy grave. Incluso aún hoy, las cabezas de ganado todavía no alcanzan los niveles que tenían en 2008.
Es simple, si el negocio no funciona, los productores se ven forzados a buscar otras alternativas. Y si la oferta se desploma, hay mucha más presión sobre los precios.
Controles a los precios de los combustibles
En los últimos años hubo muchos y distintos intentos de controlar el precio de los combustibles.
El período kirchnerista fue el comienzo de estos controles (allá por noviembre de 2007) cuando se aumentaron un 800% las retenciones sobre las exportaciones a los combustibles, que pasaron de 5% a 35%
A partir de allí, hubo distintas medidas en un sentido similar, siempre con el objetivo de controlar el precio de la nafta.
¿Cuál fue el resultado? Tuvimos un derrumbe en la balanza comercial de energía y fue necesario importar enormes cantidades de combustibles.







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