Perdió la memoria en el parto y su marido le escribió su historia de amor

¿Cómo y por qué perdió la memoria? ¿Logró recuperarla? Una historia tan trágica como romántica llevada al papel.

La memoria permite conectar con nuestro pasado, con nuestra historia personal, y también se proyecta en el presente y en el futuro. Pero Camre Curto perdió su memoria y no recordaba ni a su esposo, ni que había estado embarazada, ni siquiera a su madre o a su padre.

Cuando la joven tenía 31 años, estaba esperando el nacimiento de su primer hijo, Gavin junto a su esposo Steve. Sin embargo, mientras cursaba la semana 33 de gestación sufrió de preeclamsia, una complicación del embarazo que se caracteriza por la presión arterial alta y fallas en diversos órganos.

Por este motivo, Camre convulsionó y sufrió un derrame cerebral por lo que el equipo médico decidió practicarle una cesárea. Aunque el niño nació sin ningún problema de salud, ella no lograba recuperar su memoria. y no reconocía a nadie.

Mirá también:  Con la espada y la palabra: analizan los discursos de Belgrano en tiempos de Revolución

Desesperado, Steve, decidió escribir un libro con su historia de amor, buscando lograr que Camre recuperara sus recuerdos juntos. Así fue que escribió “But I Know I Love You”.

Un día todo había desaparecido

Fue realmente duro para Camre encontrarse con que había sido madre, se había casado y tenía padre y madre pero no recordaba ninguna de esas cosas.

Asimismo, su esposo  estaba a punto de la desesperación, sin saber qué hacer. Pero de repente ocurrió algo inesperado. Camre se sentó en su sofá, miró a Steve y le dijo: “No sé quién soy. No sé quién eres. No sé por qué estoy aquí, pero sé que te amo”.

Así fue como Steve pensó en escribir el libro que finalmente llevó en el título parte de esa frase que le devolvió las esperanzas: “But I Know I Love You” -en español “Sé que te amo”.

Mirá también:  La Escuela de Arte "Orillas del Quequén" invita a una charla-taller de danzas folklóricas y perspectivas de género

El texto es una montaña rusa de sentimientos. Hay risas y llanto por doquier, como en cualquier historia real, pero muy bien relatada en sus 110 páginas.

Tras mucha terapia, recuperó algo de memoria, pero a pesar de que pasaron siete años, muchos recuerdos no regresaron. Camre reconoce que muchas veces prefiere no leerlo ya que le produce dolor no recordar gran parte de los recuerdos que él señala.

la100

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *