Rey Tigre llega a Netflix y es muy loco: ¿Quién es el rey de los tigres?

Tiger King — Rey Tigre es una historia real. Y es un documental que va sobre mucho más que la alocada biografía de Joe Exotic, el hombre pegado a un bigote (y a una pistola) que aparece en la imagen promocional del nuevo documental de Netflix, Rey Tigre y, practicamente, en todo artículo que se haya escrito sobre esta docuserie basada en hechos reales. Es un error centrar el análisis de Rey Tigre (que tanto recuerda a Don’t fuck with cats) sobre cuidadores de animales en este hombre felizmente casado con otros dos hombres. Estamos ante algo mucho más grande.
Rey Tigre / Tiger King: resumen y crítica de un documental muy real

Bienvenidos a una especie de Operación Triunfo/Gran Hermano en el que son varios los aspirantes que se disputan un trono cuya existencia ni sabíamos que existía: la de ser el cuidador de tigres más entusiasta, auténtico y loco del mundo. Por el camino, hay personas explotadas y asesinadas.

Tiger King arranca con un dato demoledor: ahora mismo, y sólo en Estados Unidos, hay más tigres (o «gatos grandes») en cautividad de los que hay libres en el resto del mundo. Concretamente, EL DOBLE. El asunto adquiere tintes dantescos cuando descubrimos que el asunto del cuidado de animales exóticos es algo completamente secundario en Tiger King. Los protagonistas de Rey Tigre usan la posesión de animales como simple vehículo de acceso a una posición de estátus, poder y reconocimiento.

Estrenado ayer viernes 20 de marzo, Tiger King llega a Netflix en el mejor momento posible. Como sucede con Pandemic, este documental parece hecho a medida del confinamiento al que nos hemos visto obligados por culpa de la expansión del coronavirus. Pero sólo por tiempo limitado: los siete episodios de 50 minutos siguen la misma estructura heroinómana de anteriores producciones tipo Don’t fuck with cats, Wild wild country o más recientemente El Farmacéutico.

Es casi imposible no zamparse la historia del Rey Tigre de una sentada. El maratón de esta miniserie true crime sobre felinos peligrosos se vuelve obligatorio (más aun en tiempos de COVID-19) cuando descubrimos, en los compases finales de cada episodio, un giro de los eventos que en ningún momento podíamos haber previsto en los minutos previos. Es una estructura un tanto tramposa. Pero efectiva.

Al comienzo de esta crítica de Tiger King hemos dicho que no habría spoilers y pensamos mantener nuestra palabra. El supuesto protagonista principal de la docu serie Rey Tigre tiene una carta de presentación inmejorable. Se llama Joseph Maldonado-Passage, aunque todo el mundo en Internet le conoce como Joe Exotic. Es el dueño del Garold Wayne Exotic Animal Memorial Park, un parque fundado en 1999 con alrededor de 200 animales, en su mayoría tigres (aunque también hay leones y linces, a los que llama «gatos grandes»).

Durante los primeros compases queda claro que NECESITAMOS saber más de él. Lo tiene todo: es excéntrico, la cámara le adora, no para de hablar, tiene una pasión, un objetivo, muchos enemigos y una licencia de armas que le quema en el bolsillo. Joe Exotic tiene hasta canal de Youtube.

En los primeros minutos se nos cuenta que acabará encerrado en prisión. Aunque en un principio pueda parecer que Tiger King incumple las reglas de narración básicas de este formato de documentales tan de moda (ir repartiendo cápsulas de sorpresas a lo largo de la narración en lugar de resumir el meollo en el arranque de la historia), pronto descubrimos que el documental no gira en torno a la figura de Joe Exotic.

Que los enemigos de Joe tienen tantas sombras (e importancia en la historia) como el propio Joe: un parque natural que en el fondo funciona como una secta, harénes de mujeres, poligamia, tráfico de drogas (escondidas dentro de serpientes), penas de cárcel por asesinatos (de cuerpos que luego fueron desmembrados con sierras eléctricas) y un pobre marido desaparecido en circunstancias misteriosas.

Los tigres son la excusa, el decorado, de una hsitoria de horror y constantes «WHAT THE FUCK», por parte del espectador. De verdad, vas a estar constántemente gritando «¡¿cómo?! ¿¡PERDOOOOONA?!».

Los animales, como siempre, las únicas víctimas

Todos los cuidadores de tigres que aparecen en el documental Tiger King creen ser no sólo los mejores en su trabajo, sino los ÚNICOS que de verdad se preocupan por que los animales vivan en condiciones adecuadas. Carole Baskin, ferviente defensora de los animales, irónicamente los tiene enjaulados y explotados en un zoo/parque de atracciones de Florida que opera a imagen y semejanza del de su némesis, Joe Exotic, instalado en Oklahoma.

La única certeza es que los pobres animales enjaulados, a los que sólo les preocupa poder comer, asisten desde sus cárceles a otro ejemplo más de los dantescos extremos de horror y vergüenza que pueden alcanzar los humanos cuando se les entrecruza una misión en la cabeza.

¿Qué ha dicho la crítica de Tiger King?

  • The Hollywood Reporter habla en términos de «serie épica que los espectadores seguramente querrán devorar de una sola sentada.»
  • Vanity Fair ha dicho de Tiger King que es «una fascinante historia tan extraña que sólo podría ser verdad«
  • Metro, en cambio, asegura que la serie documental no está a la altura de Don’t fuck with cats Fyre (realizada por los mismos responsables de Tiger King).
  • Mashable: «Los espectadores que estén buscando nuevos temas de conversación apreciarán ‘Tiger King’ por sus asesinatos, su caos, y sí, también por toda su locura.»

Dirigida por Eric Goode y Rebecca Chaiklin, esta nueva serie documental de Netflix es una apuesta ganadora que no te decepcionará. Eso sí, no termina de alcanzar los niveles de supremacía vistos en Making a Murderer, Wild wild Country y No te metas con los gatos (cuya historia es 1000% real). Le falta redondez; a veces las trampas… los cliffhangers que te mantienen pegado a la pantalla, están metidos con demasiado poco amor.

Fuente: Postpostmo

Compartí esta nota:
Suscribirse
Notificación de
guest
0 Comentarios
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios