Qué dijo el hijo del fiscal echado de su casa en Claromecó

“Me pusieron en riesgo a mí y pensaron que sus vidas valían más que la mía”, dijo Augusto Lemble, de 29 años.

«Nunca estuve más asustado en mi vida que anoche. No se lo deseo a nadie. Había tantas personas que amenazaban e insultaban que sentí que me odiaban. Fue muy duro y me tuve que ir. Me echaron del lugar donde tenía que hacer la cuarentena”.

Así se expresó Augusto Lemble (29), el hijo del fiscal de la provincia que el lunes por la noche fue escrachado y obligado a irse de su casa en Claromecó. Había ingresado el domingo desde Brasil a través de Paso de los Libres, donde Migraciones lo autorizó para aislarse en la vivienda del balneario del distrito de Tres Arroyos.

Pese a contar con un documento que lo habilitaba a circular los 1.200 kilómetros hasta su casa, presumía que iba a haber problemas. Por eso, estuvo esperando en Tres Arroyos, antes de transitar los 90 que restaban hasta la localidad costera.

“No me iban a dejar ingresar al domicilio. La localidad estaba muy preocupada porque ingresaba alguien del exterior”, sostuvo Lemble en un audio al que accedió Clarín. Aseguró que en todo el trayecto rutero, utilizó barbijo y alcohol en gel, cada vez que paró en una estación de servicio a recargar combustible.

“Había tomado todas las medidas necesarias para no ser una amenaza”, remarcó. Tras llegar escoltado por un patrullero a su casa (“está bien porque la Policía tiene que facilitar el tránsito de las personas que van a hacer la cuarentena y que la cumplan ahí”, dijo), comenzaron a concentrarse vecinos.

Habían sido alertados a través de redes sociales, luego de que el delegado municipal renunciara al no poder frenar su ingreso, en el acceso a la localidad. Antes, su padre, Carlos Lemble, debió comunicarse con el ministerio de Seguridad para que acompañaran a su hijo hasta la localidad balnearia y lo dejaran pasar en un retén sobre la ruta 3.

“A la hora que estaba en casa ya había unas 50 a 100 personas. Yo estaba solo, con la Policía afuera tratando de cuidar mi hogar. Al rato comenzaron las amenazas, los insultos y la violencia en general”, comentó. Más allá de que en su DNI figura Tandil como domicilio, donde estudió hasta hace cinco años, se considera un habitante de Claromecó.

Siempre fui ahí. Hace años que voy a veranear y paso además mucho tiempo durante el año. Por eso fue muy duro, hasta que me tuve que ir. Me echaron de mi domicilio”, afirmó Lemble que, al igual que lo había hecho su padre más temprano, cargó contra los manifestantes.

“Esas personas que estaban ahí violaron la cuarentena y se pusieron en riesgo ellos mismos. Lamentablemente me pusieron en riesgo a mí y pensaron que sus vidas valían más que la mía. Las leyes son iguales para todos y todas nuestras vidas valen lo mismo”, sostuvo.

“Fue muy fuerte todo lo que viví. Mi madre lloraba, preocupada, toda mi familia lo estaba y no había hecho nada malo. Personas que creían que su vida valía más que la mía, me echaron de mi hogar y se pusieron en riesgo”, agregó el joven que, al final de la grabación, dejó una reflexión.

“Espero que sirva de enseñanza para la comunidad y el país. No voy a politizar ni dar opinión, ni nada. Solo llamo a que haya más unión y empatía porque de esto salimos entre todos. Yo mismo quedándome donde tengo que estar 14 días y las otras personas que tienen que estar en sus casas haciendo cuarentena. El virus nos pone a todos en riesgo. Espero que esta situación se mejore y que aprendamos de lo ocurrido”, cerró.

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Rosa

El que se creyó más fue él….por un rato sufrió lo que sufrimos los del pueblo.

Marcela

Que poca empatía!! Lamentable lo que le hicieron a este chico…tenía derecho a pasar la cuarentena con su familia; y los mismos que lo acusaban estaban incumpliendo la cuarentena afuera de sus casas…muy lamentable todo lo que se está viviendo con denuncias y escraches; todos podemos contagiar sin tener síntomas…a nadie escapa el virus…