Greenpeace había denunciado varamientos de ballenas en las costas a causa de la exploración sísmica

La ballena encontrada en Necochea era una hembra de unos 14 metros
Durante esta semana fueron halladas tres ballenas franca austral muertas en varias playas de la zona, a muy poca distancia una de otra, «un fenómeno muy poco usual», aseguraron los expertos. No obstante, la ONG​ ambientalista había denunciado que el bombardeo acústico submarino iba a disminuír los avistamientos de cetáceos e iban a aumentar los varamientos en las costas del sur de Argentina.

Según la información recopilada por Greenpeace, entre las consecuencias de estas prácticas, incluye: múltiples muertes, heridas, varamientos en las costas, disminución de avistamientos de poblaciones, ausencia de grupos de cópula y de madres con crías.

La búsqueda de hidrocarburos en la plataforma submarina por medio de la exploración sísmica fue autorizada en nuestro país hasta el 2025.

La organización se había basado en un estudio realizado por el investigador César Augusto Gribaudo en el Golfo San Jorge, donde la cantidad de cetáceos se redujo a la cuarta parte.

Según la investigación, esta actividad ha causado una significante reducción de alistamientos de ballenas en sus hábitat naturales.

Biólogos del CONICET tomaron muestras de la ballena encontrada esta mañana

El estudio, titulado “Impactos de las prospecciones sísmicas en el área del Golfo San Jorge» demuestra «el estado de vulneración de los cetáceos ante la amenaza de bombardeos acústicos por parte de la industria de hidrocarburos».

“Un cañón de presión es capaz de generar unos niveles de intensidad sonora en el agua de 215- 260 decibelios, con unas frecuencias de entre 10 – 300 Hz (hercios), aunque se han detectado frecuencias de hasta 3000 Hz en las zonas de prospecciones» indica el trabajo.

En Miramar, la ballena franca austral juvenil medía unos 10,7 metros de longitud

Asimismo, Gribaudo afirma que «Un buque puede llevar hasta 20 cañones y cada uno, se dispara cada 6-20 segundos y a veces durante 24 horas al día. Por lo tanto, la transmisión de pulsos acústicos, es repetitiva y continua durante todo el tiempo de las prospecciones”.

Según la información recopilada por Greenpeace, el sonido se propaga con mayor rapidez en el agua que en la tierra, las ondas de sonidos son hasta cinco veces más largas. Por lo tanto, «el daño que ocasiona a los cetáceos, es de 180 dB, cualquier individuo próximo a los cañones de aire (por lo menos a 1 kilómetro) sufrirá daños fisiológicos, conocidos como traumas acústicos que suponen la pérdida de audición temporal o permanente«.

«Además, en caso que los animales estén expuestos en pulsos múltiples de los cañones, (100 pulsos, por ejemplo) estos daños físicos pueden ocurrir en algunas especies más sensibles a una distancia más grande (hasta 4 kilómetros)» explican.

Vecinos de la zona de Chapadmalal fotografiaron a una ballena hallada a la altura del Hotel 6 del complejo turístico.

El informe señala que «los traumas acústicos temporales dan como resultado que el animal no pueda detectar las presas para alimentarse, que entre en zonas de peligro o que se pierda de su grupo» y continúa «En los casos de la pérdida de audición permanente las consecuencias son mucho más graves ya que sin este sentido, el animal se queda totalmente discapacitado e incapaz de comunicarse con sus congéneres, encontrar comida y alimentarse, emparejarse, ubicarse en su retorno y evitar peligros. Existen numerosos casos de varamientos de delfines y zífios que coinciden con estudios de prospecciones en la misma zona”.

Respecto al caso del Golfo de San Jorge, ubicado en la Patagonia Argentina frente al mar argentino, se demostró que durante el tiempo de actividad sísmica, hubo una caída significante de los avistamientos de cetáceos en sus hábitats naturales.

Capturan con un dron a ballenas Franco Austral en balneario Los Ángeles

La coordinadora de la campaña por la protección del Mar Argentino, alertó que «la biodiversidad del Mar Argentino quedó más desamparada que nunca«.

Vueso, representante de Greenpeace, reclama: “El hecho de que la exploración sísmica represente el segundo mayor contribuyente de ruido subacuático generado por el hombre, solo detrás de las explosiones militares, incluidas las nucleares, es motivo suficiente para que el gobierno frene el avance de esta actividad sobre el Mar Argentino, abandone las operaciones hidrocarburíferas y priorice una transición a energías limpias’‘.

Compartir
Suscribirse
Notificación de
guest
0 Comentarios
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios