La UCR y su transtorno disociativo

En política podemos decir que hemos visto de todo, pero aun nos seguimos sorprendiendo.

En lo local, en términos generales si hacemos un análisis de nuestros reclamos o quejas, llegamos todos a la misma conclusión; la ciudad ha ido involucionando desde los 70 al presente. Pero muchas veces se habla como si nadie hubiera sido parte de esa realidad, como si todos hubiéramos sido espectadores de una realidad que sucedía delante de nuestras narices y no nos quedó otra opción que aceptarla.

Han pasado caudillos peronistas que marcaron fuertemente el destino de la ciudad, acuerdos/negociaciones entre el peronismo y el radicalismo en los 80, intendentes que de un día para el otro se fueron a trabajar a una obra social, intendentes que fueron destituidos de sus cargos, la aparición de una nueva vertiente del peronismo que implico disputas por el poder de “cajas” y/o entidades intermedias (Usina, Puerto, Municipalidad), una entidad cooperativa que desde hace muchos años posee pérdidas millonarias, desaparecen cheques pero aun hoy la misma gente que ha sido responsable de ello, permanece en el poder sin ser siquiera cuestionada, en fin, da la sensación que no hemos sido tan espectadores, sino mas bien protagonistas y artífices de lo que mostramos al turista y a nosotros mismos.

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¿Pero que sucede en la UCR local que parece estar en otra vereda, ya que sus dirigentes nunca gerenciaron y/o manejaron las cajas mencionadas (excepto 8 de los casi 40 años desde el advenimiento de la democracia en 1983)?

Podemos repasar diciendo que en la vida política existieron acuerdos para que existan 2 Registros del Automotor (vulgarmente conocidos como uno “peronista” y otro “radical”), en el presente ya son 3 y vinculado este ultimo a un “ex Pro”. En la vida partidaria, casi que de manera continua el radicalismo ha sido manejado por el mismo binomio, Azcoiti-Esnaola. Luego de la derrota del 1ro como precandidato a Intendente allá por los 90 y de otra dura derrota en la interna con Pedro de Ilzarbe, han ido cambiando las caras de sus delfines (Kuhn, Ebi, Diez), pero no las formas e imposiciones internas. La única salvedad es que por aquellos años existía solo la famosa CON, más acá en el tiempo diseñaron un esquema para que les rinda mejores resultados; fundaron ERA, la Illia y Confluencia Radical. De esta manera la idea siempre fue captar mayores adherentes, pero en definitiva sus “lideres” responderían siempre a la misma dupla.

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Si bien en lo discursivo Azcoiti y Esnaola, y en el presente podríamos decir su última carta para jugar, Diez, son buenos oradores y proponen/exigen transparencia de gestión, valores democráticos y ser participativos, en la práctica distan mucho de esto. Puertas adentro han erosionado al ultimo intendente que tuvo el radicalismo (por aquellos años le presentaron internas festejando la obtención de una minoría), han obstaculizado a otros espacios para poder presentarse en internas (Ej. recientes contra Cantera Popular o Solidaridad Radical en 2018), o como en el presente cooptando las 2 vertientes radicales a nivel provincial, ubicándose Esnaola con Abad y Azcoiti con Posse, para impedir el crecimiento de otros espacios y elecciones internas que serían en este presente de Esnaola como presidente del partido, una amenaza al “poder” que pretenden ejercer con absolutismo. Y puertas afuera han puesto en practica lo mismo que critican; ampliaron la planta de empleados de la municipalidad con militantes que siempre les han respondido, han impuesto funcionarios (incluso familiares), nombramientos en el poder judicial y hasta circulo por redes sociales una sabana de Anses del reiterado candidato Diez, donde se podía ver entre otras cosas, el cobro de haberes por parte de la UATRE y desde 2015 a la fecha de parte de la Defensoría del Pueblo, función que nunca habría ejercido y por la cual hasta tuvo que dar explicaciones en su perfil de Facebook.

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En síntesis, la estructura de la UCR desde hace años se encuentra haciendo algo que normalmente no haría, casi como si se vieran “forzados a hacerlo”. Esto en psicología, es un ejemplo de disociacion

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