Un informe del Gobierno británico que afirma que el Reino Unido no es institucionalmente racista y sugiere que debería ser considerado como un modelo para otros países con poblaciones predominantemente blancas, causó indignación entre activistas.
El informe de 264 páginas realizado la Comisión independiente sobre Disparidades Raciales y Étnicas, liderada también por integrantes de grupos étnicos, fue nombrada por el primer ministro Boris Johnson luego de las protestas del Black Lives Matters el año pasado.
La muerte de George Floyd en Estados Unidos inspiró a miles de personas en el Reino Unido a exigir justicia, marchando por las calles de las grandes ciudades.
El informe de la comisión concluyó que si bien el Reino Unido aún no es un “país post-racial”, su éxito en la eliminación de la disparidad racial en la educación “debe considerarse como un modelo para otros países con poblaciones predominantemente blancas”.
También hizo recomendaciones, incluida la implementación gradual de jornadas escolares extendidas, comenzando por las áreas desfavorecidas, para ayudar a los alumnos a ponerse al día con el aprendizaje perdido durante la pandemia.
La Comisión independiente sobre Disparidades Raciales y Étnicas, liderada también por integrantes de grupos étnicos, fue nombrada por el primer ministro Boris Johnson luego de las protestas del Black Lives Matters”
Sugirió además eliminar el acrónimo BAME, utilizado para nombrar a las personas afrodescendientes, los asiáticos y las minorías étnicas, argumentando que ya no debe usarse porque las diferencias entre grupos son tan importantes como lo que tienen en común.
Según Tony Sewell, presidente de la Comisión de Gobierno, no hay evidencia de “racismo institucional” en el Reino Unido, aunque sostuvo que sí existe un prejuicio “manifiesto”.
En declaraciones al programa Today Radio 4 de la BBC, Sewell dijo que, si bien había pruebas circunstanciales de racismo, negó que se tratara de algo estructural.
“Nadie niega ni dice que el racismo no exista. Hemos encontrado pruebas circunstanciales de ello. Pero… ¿pruebas de racismo institucional real? No, eso no lo hemos encontrado”, subrayó
Dijo que el término “racismo institucional” se aplicaba “a veces erróneamente” como una “especie de frase comodín para las micro agresiones o los actos de abuso racial”.
Las reacciones