No hubo justicia para Claudia, mientras el feminicida camina libre por Necochea

Claudia Iraola fue asesinada en Necochea en mayo del 2001, en manos de su marido quien la quemó viva luego de que ella le solicitará el divorcio. Tras una sentencia escandalosa, hoy camina libremente por la ciudad.

La madrugada del 8 de mayo del 2001, Marcelo Llinas, un productor agropecuario local, tras discutir con su esposa Claudia Iraola, la desmaya de un golpe luego de que ésta le pide el divorcio. Como único testigo de ese hecho estaba la hija de 3 años del matrimonio.

Luego de dejar a la niña durmiendo, Llinas encerró a su mujer aún inconsciente, en el baúl del auto que luego fue encontrado por el guardaparques del parque Miguel Lillo, ardiendo en llamas en la madrugada, con el cuerpo calcinado de una mujer que tras pericias se determinó fue quemada cuando aún se encontraba con vida.

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Tras de declararse culpable de asesinato al productor, la sentencia dictada generó un escándalo ya que en el momento de los hechos, año 2001, todavía no existía en la figura del feminicidio instalada dentro del Código Penal, por lo cual obtuvo solo 22 años de prisión. En la actualidad se considera una condena de Cadena Perpetua. El fiscal de la causa Guillermo Sabatini, quien cuestionó y apeló el fallo, sostuvo que “no hubo justicia para Claudia”.

Llinás solo pasó 12 años preso y recuperó su libertad beneficiado por buena conducta y por el régimen del dos por uno, según el cual las personas detenidas preventivamente durante más de dos años tenían el derecho a compensar la demora del Estado en llevarlas a juicio, computando doble el tiempo en exceso que permanecieron detenidos sin condena. Es por esto que hoy se lo puede ver transitando libremente por las calles de nuestra ciudad.