Tras años de denuncias por parte de los vecinos de Los Tilos y 9 de Julio, el municipio intervino y sancionó a Avícola Jurgen, que no cumplió con el saneamiento requerido y sigue generando un ambiente insalubre.
La situación de la Avícola Jurgen se intensificó en los últimos días tras las inspecciones realizadas por el municipio y aunque la empresa fue previamente intimada para que cumpliera con las medidas de saneamiento necesarias, los problemas de olores nauseabundos e invasión de moscas persisten en los barrios cercanos. Esto llevó a que las autoridades de Control Urbano y Medio Ambiente labren una infracción contra la avícola, situada en la intersección de las calles 106 y 95, por no haber realizado las mejoras requeridas. Además, la Policía de Ecología y Asuntos Agrarios de la Provincia también intervino en el caso.
Los habitantes de los barrios Los Tilos 3, 4 y 5, y 9 de Julio, fueron los impusores de la denuncia debido a la continua molestia que genera la falta de higiene de la avícola, la cual alberga más de 50.000 gallinas ponedoras. A pesar de las promesas de la empresa por revertir la situación, hasta la fecha no se han observado avances significativos en el saneamiento del lugar, lo que ha exacerbado la tensión en los vecinos.
Un grupo de ciudadanos afectados por esta problemática expresó su descontento durante años, acusando a la Avícola Jurgen de no adherirse a las normativas básicas de saneamiento e higiene. "Estamos desesperados, es un problema de hace muchos años, la Avícola está hace 35 años y siempre trabajaron de una manera muy impune", explicó una de las vecinas afectadas, en diálogo con Diario Necochea. La misma vecina añadió que "llegamos al punto de que es una problemática ambiental, vivimos encerrados en nuestras casas. No podemos colgar la ropa, abrir una ventana o ventilar, porque avanzan las moscas. Es demencial la cantidad que hay, esto se está desmadrando".

Ante esta situación, Jorge Martínez, secretario de Gobierno, tomó cartas en el asunto y facilitó una serie de inspecciones por parte de los organismos de control de Bromatología, Senasa, Ambiental y Comercio. La evidencia recabada durante estas inspecciones fueron fundamentales para avanzar en el proceso legal contra la empresa.
Es un problema de hace muchos años
Sin embargo, la respuesta de algunos ciudadanos sigue siendo de escepticismo, marcada por experiencias pasadas. "Las anteriores gestiones municipales no han tenido la capacidad ni la efectividad", comentó una de las afectadas, reflejando la frustración acumulada después de años de convivir con la contaminación.
A lo largo de las inspecciones, se identificó que la principal fuente del problema radica en la falta de cobertura adecuada del guano, lo que facilita la reproducción de moscas en el área. Según los denunciantes, la negligencia en el manejo de los desechos de las aves llevaron a un desequilibrio ambiental significativo, afectando la calidad de vida de los vecinos cercanos. La proximidad del predio avícola a solo 200 metros de uno de los barrios afectados agrava la situación, intensificando las molestias diarias de los residentes.
Ante la gravedad del problema, los vecinos se han organizado para exigir respuestas más efectivas y duraderas. En un esfuerzo por presionar a las autoridades locales y a la empresa, optaron por la amplia difusión del caso a través de Diario Necochea, y la presentación de imágenes que documentan la severidad del problema.
"Estamos hartos de vivir cotidianamente con esta plaga", expresaron en un comunicado, enfatizando la urgencia de una solución definitiva. La comunidad afectada ha consensuado que, además de las medidas legales y las inspecciones, es crucial una intervención más contundente que garantice el cumplimiento de las normativas de sanidad e higiene.
Estamos hartos de vivir cotidianamente con esta plaga
En respuesta a la creciente presión pública, la administración municipal comenzó a coordinar con la Avícola para establecer un plan de acción que aborde de manera efectiva todos los aspectos del problema. Se espera que este plan no solo incluya la limpieza y el tratamiento adecuado del guano, sino también medidas preventivas para evitar futuras incidencias.
Los ojos están puestos en la evolución de este caso, que ha puesto de manifiesto la necesidad de una regulación más estricta y supervisión continua de las operaciones que tienen el potencial de impactar negativamente en la población. Mientras tanto, los vecinos mantienen la esperanza de que esta vez, sus preocupaciones serán finalmente atendidas, restaurando la tranquilidad a sus hogares y su entorno.








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