Una mujer en silla de ruedas sobrevivió a un violento asalto en la tarde de este sábado mientras vendía latas en la playa, cuando un joven delincuente la atacó, golpeándola en la cabeza con la culata de su arma, momento en el que accidentalmente disparó. Por fortuna, la bala impactó en la silla.
Un repudiable hecho de violencia tuvo lugar en la tranquila tarde del sábado en un supermercado chino ubicado en la calle 85 entre 2 y 4, cerca de la playa, cuando Daniela Miranda, una mujer en silla de ruedas, fue asaltada brutalmente por un delincuente. Alrededor de las 18 horas, mientras se retiraba del lugar, un joven la abordó por la espalda y, en un intento de robo, golpeó su nuca con la culata de un arma. En ese momento, se disparó un tiro que, milagrosamente, impactó en la estructura de la silla sin causarle heridas físicas.
Daniela, que había ido a la playa para vender latas pintadas y cosméticos, se desmayó debido al impacto y al susto generado por la situación. Fue ayudada por vecinos y dueños del establecimiento, quienes la trasladaron de urgencia al hospital municipal. Aunque físicamente estable, el shock emocional fue considerable, especialmente porque el asaltante logró llevarse el poco dinero que tenía y la recaudación del día.
La mujer vive con sus hermanas, quienes también presentan problemas motrices. Esta familia ha enfrentado múltiples engaños y estafas por parte de individuos que se aprovechan de su vulnerabilidad. Sin embargo, esta es la primera vez que se enfrentan a un acto de tal violencia que pone en riesgo su vida. Además, "era la primera vez que me animaba a venir hasta la playa con mi silla para hacer unos pesos", comentó Daniela a Diario Necochea.
A pesar del incidente, el celular que llevaba en su campera, no fue sustraído. La denuncia fue realizada en la comisaría local..
"Era la primera vez que me animaba a venir hasta la playa con mi silla para hacer unos pesos"
Desde el incidente, Daniela comenzó a experimentar un miedo persistente y abrumador a salir de casa. Este miedo no solo afecta su bienestar emocional, sino que también limita su capacidad para realizar sus actividades cotidianas y mantener su independencia, lo que complica aún más su condición. "Me doy cuenta que la vida es una mierda, la vida no vale nada...", expresó, reflejando su desesperanza ante la cruel realidad que le tocó vivir.
Estos hechos de violencia e inseguridad se repiten diariamente en nuestra ciudad, generando un ambiente de temor. Los vecinos de la Villa Balnearia expresaron estar asustados y cansados ante la creciente ola de robos y violencia que azota su zona. Ante esta situación, este medio se comunicó con el Jefe de la Departamental de Necochea, el comisario Martín Urrestarazu, para obtener declaraciones sobre las medidas que se están tomando para mejorar la seguridad, pero no se obtuvo respuesta.








Enviá tu noticia 
