El vuelco de un Jeep en la playa de Sotavento es la continuidad de una larga cadena de accidentes vehiculares en las playas de la ciudad. Propuestas y reclamos al respecto de vecinos y especialistas.
El domingo, un Jeep tripulado por tres jóvenes terminó volcando en la Playa Sotavento luego de realizar arriesgadas maniobras. Afortunadamente, los tripulantes sólo sufrieron heridas leves, pero el suceso pone otra vez en debate la elevada cantidad de accidentes vehiculares que ocurren en las playas del distrito. Referentes y especialistas proponen cambios a una normativa que, además de quebrantarse constantemente, parece ser insuficiente.
Durante la navidad del 2018, Necochea fue noticia nacional por una tragedia ocurrida en sus playas. A la altura de Médano Blanco, un nene de solo 2 años fue atropellado por una camioneta 4x4 que maniobró marcha atrás sin percatarse de su presencia. Pese a los esfuerzos médicos, el pequeño falleció a las pocas horas producto de las heridas.
El trágico accidente fue el punto de partida para que vecinos preocupados por la problemática comenzaran a agruparse y debatir posibles soluciones. El caso más ejemplificador es el colectivo de vecinos “Playa sin motores”.
En diálogo con Diario Necochea, desde la agrupación argumentaron que los principales factores desencadenantes de este aumento de los accidentes en las playas “son la difusión por parte del estado municipal de actividades con vehículos en la arena, la determinación confusa de los límites y la especulación electoral en relación al cobro de obleas y multas que establece la ordenanza vigente”. En ese marco, estos ciudadanos denuncian que tanto las actividades de concientización realizadas con escuelas, como las actividades ambientales en las playas “suceden en contextos de vehículos transitando a alta velocidad por la zona en la que no está permitido”.
En cuanto a las posibles soluciones para este flagelo, los vecinos agrupados en este colectivo plantean que "es necesario que cómo mínimo se puedan mantener los límites y señalizaciones en el lugar correcto. Al mismo tiempo, atender la necesidad de ordenamiento en otras zonas como Costa Bonita o Balneario Los Ángeles”. Asimismo, resultaría clave que “luego de la temporada, se necesita dejar en claro que las delimitaciones rigen para todo el año. Para eso ayudaría tener algún/a referente/a del estado municipal a quien poder recurrir en caso de un conflicto con conductores en infracción”. Por último, los ciudadanos recalcaron el papel fundamental de las campañas de difusión y concientización, para lo cual reclamaron que el municipio se abra a la participación ciudadana.
"Es necesario que cómo mínimo se puedan mantener los límites y señalizaciones en el lugar correcto"
Acerca de la legislación al respecto, el accidente fatal del 2018 también marcó un antes y un después. Menos de un año después de la tragedia, el Concejo Deliberante aprobó la Ordenanza Nº 9977/19 que prohibió el tránsito y estacionamiento de vehículos en amplios sectores de las playas necochenses , estableció algunos puntos específicos donde sí pueden bajar las camionetas 4x4 (imponiéndose una velocidad máxima de 20 kilómetros por hora) y estableció como “zona segura y libre de vehículos a motor, aquella que resulta del sector restringido por la limitante física de 30 metros y la lengua de agua”.
En el panorama nacional, la ONG más importante especializada en prevención vial es “Luchemos por la vida”. Uno de sus referentes, Mario Funes, docente y vocero, dialogó con nuestro diario acerca de la problemática en las playas.
Funes recalcó que los accidentes viales en general, son la principal causa de muerte de la juventud en Argentina (franja de edad hasta los 35 años) y la tercera causa de muerte a nivel general de la población nacional. Por otra parte, el especialista consideró que uno de los principales factores de esta problemática, son las altas velocidades y puso el ejemplo de países europeos, que al bajar 10 km la velocidad máxima permitida, registraron un descenso en sus siniestros viales. Finalmente, Funes subrayó la influencia negativa del alcohol en los conductores y aseguró que aunque se tome una pequeña cantidad ya es suficiente para que “se emboten los sentidos y se altere la percepción”.
Finalmente, se debe aclarar que además de los choques y vuelcos, los accidentes en las playas también incluyen vehículos perdidos en las mareas o caídos de los acantilados . Ejemplos de la primera problemática se suceden casi todos los años, con conductores que desconociendo o desobedeciendo las normativas y recomendaciones, estacionan sus vehículos muy cerca del mar y cuando la marea crece, los termina “tragando”. En cuanto a la caída de los acantilados, el último caso resonante se dio en diciembre pasado, cuando un Peugeot 206 que había sido dejado estacionado por los acantilados en la zona de “El Caño” (se sospecha que por negligencia no habían dejado el freno de mano puesto) se precipitó y cayó sobre la playa, afortunadamente sin heridos.








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