La medida afectará el servicio de colectivos en todo el país, sumándose a otros sindicatos que rechazan la Ley Bases y el DNU 70/2023 de Milei. Buscan frenar la reforma laboral y mostrar descontento en las calles.
Durante una jornada de manifestaciones que se prevé significativa, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) confirmó su participación en el paro nacional convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) para el venidero 9 de mayo. Esta acción colectiva, que se extenderá a lo largo y ancho del país, provocará la interrupción del servicio de autobuses, dejando a innumerables pasajeros sin acceso al transporte público durante todo el día.
Un vocero oficial del sindicato comunicó a medios como Perfil que la UTA detendrá sus operaciones en apoyo a la iniciativa de la central obrera. Este compromiso es un reflejo de las medidas adoptadas por otras asociaciones y colectivos que también han declarado su participación en el cese de actividades, manifestando su oposición a la Ley Bases y al DNU 70/2023 propuestos por el gobierno de Javier Milei.
La CGT tiene como meta principal mostrar su poderío en las calles como antesala para iniciar diálogos con los representantes de la Cámara Alta, buscando impedir que la Ley Ómnibus progrese en el Senado y así frenar la reforma laboral que se intenta promover. Además, la jornada de protesta actuará como un manifiesto claro del malestar hacia el DNU 70/2023.
Con este panorama, se anticipa que el jueves 9 de mayo las vías urbanas estarán caracterizadas por la falta de autobuses y la presencia de manifestantes, en un escenario de movilización sindical enfocado en salvaguardar los derechos laborales y expresar rechazo a las políticas estatales consideradas nocivas para los trabajadores.
Es importante destacar que esta clase de acciones colectivas tienen un impacto directo no solo en los usuarios habituales del transporte sino también en la dinámica general de las ciudades. La suspensión del servicio de autobuses obliga a muchos ciudadanos a buscar alternativas para desplazarse, lo cual puede generar congestiones adicionales y complicaciones en otros modos de transporte.
El llamado a paro por parte de la UTA y otras organizaciones sindicales subraya la tensión existente entre sectores laborales y el gobierno actual, poniendo en evidencia las discrepancias sobre cómo deben gestionarse los cambios legislativos que afectan directamente al ámbito laboral.








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