En Kitchener, Ontario, un club de fútbol y un negocio de empanadas fortalecen la argentinidad de una familia de inmigrantes que adapta su pasión por el deporte y la gastronomía a su nueva vida en Canadá.
En la ciudad de Kitchener, Ontario, el necochense Gabriel Almada logró combinar su profesión en sistemas con su pasión por el fútbol y la gastronomía. Este oficial de sistemas en Canadá fundó, junto con su hijo mayor, un club de fútbol hace siete años, creando un espacio para jóvenes talentos locales y ofreciendo oportunidades educativas a través del deporte.
En una entrevista para el diario Bacap, Gabriel comentó sobre sus múltiples proyectos: "Tengo la suerte de compartir proyectos laborales con mi familia. Además de mi trabajo de 9 a 5 durante la semana, junto a mi hijo mayor fundamos un club de fútbol hace 7 años. También, mi otro hijo tiene su propia empresa de audio y video para eventos deportivos, y yo suelo ayudarlo, ya sea manejando cámaras o narrando partidos de fútbol en inglés. Por otro lado, mis hijas también trabajan con nosotros en el negocio de empanadas y comidas argentinas que tiene mi esposa."
La idea del club de fútbol surgió del amor por este deporte que compartía con sus hijos, quienes estudiaron en Estados Unidos y Canadá gracias a becas deportivas. "Mis hijos siempre fueron fanáticos del fútbol y ambos tuvieron la oportunidad de estudiar en Estados Unidos y Canadá con becas deportivas. Por lo tanto, decidimos iniciar un proyecto juntos y comenzamos con una academia de fútbol que luego se convirtió en un club reconocido. Hoy en día, competimos en varias ligas locales", explicó Gabriel.
La historia de Gabriel no se limita a la cancha; su esposa creó un exitoso negocio de empanadas, aportando un sabor argentino a la región. "Mi esposa tenía experiencia en el rubro de comidas en Argentina, así que decidimos emprender juntos aquí. Hace unos años, comenzamos con un local que ofrece comida argentina, especialmente empanadas, y nos está yendo muy bien. Es el único lugar de la región que ofrece este tipo de comida, y atraemos tanto a la comunidad local como a personas de otras ciudades cercanas."
El proceso de adaptación no fue sencillo. "Cuando llegamos, nos establecimos en Kitchener, Ontario, una ciudad ubicada a unos 100 km al oeste de Toronto. Aunque al principio fue un desafío adaptarse, nos acostumbramos rápidamente y ahora nos encanta vivir aquí. Estamos en una ubicación privilegiada, cerca de Toronto y de la frontera con Estados Unidos, lo que nos permite disfrutar de diversas oportunidades y actividades."

Gabriel, por su parte, no solo dirige el club, sino que también se involucró en el negocio familiar. Además, Almada se destaca como relator de fútbol en inglés, narrando los partidos de su propio equipo. Su entusiasmo y energía reflejan la pasión argentina que lleva en cada faceta de su vida en Canadá.
Con más de dos décadas de experiencia laboral en Canadá, Gabriel encontró estabilidad laboral y continúa trabajando en una empresa de sistemas. Su historia es un ejemplo de perseverancia y adaptación, reflejando la experiencia de muchos inmigrantes argentinos.
Para Gabriel, mantener la argentinidad es fundamental. "Para mí, mantener nuestras raíces argentinas en Canadá es fundamental. Aunque estamos adaptados a la vida canadiense, seguimos conectados con nuestra cultura y tradiciones a través del fútbol y la comida. Es una forma de sentirnos cerca de nuestro país de origen y de compartir nuestra identidad con la comunidad local."
Así, los proyectos laborales de Gabriel están estrechamente vinculados con su vida argentina. "Nuestra historia muestra cómo, a pesar de estar lejos de nuestro país, podemos mantener vivas nuestras tradiciones y compartirlas con la comunidad que nos ha acogido", concluyó.








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