La cantante y modelo criada en Necochea destacó su formación artística en la Escuela de Arte Orillas del Quequén, analizó la escena musical local y expresó su deseo de acercar el Soul a nuevas generaciones.
En diálogo con Diario Necochea, la cantante y modelo criada en la ciudad explicó su proceso creativo, contó sobre sus orígenes y resaltó el papel fundamental que tuvo en su vida la Escuela de Arte Orillas del Quequén. Además analizó el resurgimiento de la escena musical necochense.
Primero quisiera que cuentes un poco de tu recorrido personal. ¿Cómo se da tu llegada a Necochea?, ¿realizaste alguna formación artística en la ciudad o tu proceso fue autodidacta?
Yo llego a Necochea desde República Dominicana a la edad de 12 años, junto con mi hermana. Mi madre había venido antes y cuando se logró asentar nos mandó a buscar. Al terminar la secundaria, como existen prejuicios muy fuertes en Dominicana sobre qué del arte no se puede vivir yo busqué alternativas.
Me fui a Mar del Plata a estudiar Trabajo Social pero no pude sostenerme económicamente, tomé la decisión de volver a Necochea y ahí me anoté en la carrera de artes plásticas, que en realidad siempre fue la primera opción, porque mi vida siempre fue hacer arte. Arranqué a estudiar en la Escuela de Arte Orillas del Quequén y me enamoré de esa escuela, me emociona solo recordar lo preciosa que es, con una calidad humana y profesores increíbles, como Maga mi docente de Historia del arte a la que siempre recuerdo. Ahí pude ver que uno podía vivir del arte, porque vi cientos de personas dedicando su vida a eso. Luego descubrí la actuación y me voló la cabeza así que me anoté también en Teatro. En cuanto a la música, no tengo una formación formal, si muchos años de estudiar canto con profesores particulares. Por otro lado, desde muy niña cantaba mucho, y en mi familia mi papá es músico al igual que mis tíos y él me ponía a cantar en las fiestas patronales de mi pueblo, también cantaba en la iglesia o en la escuela. Pero luego en la época de adolescente, quizás por ser migrante y por la edad que ya de por sí es compleja, que no quieres que se hable de uno y se trata de pasar desapercibido, estas expresiones artísticas que están destinadas a ser oídas por el otro las dejé un poco de lado.
De los grandes géneros musicales de origen afro, en Argentina siempre fueron muy populares el Blues, el Jazz y el Hip Hop, pero el Soul no tuvo tanta difusión. Para los oyentes que no lo conocen, ¿que pueden encontrar en este género? ¿Sentís que tu música puede ser una puerta de entrada al Soul para las nuevas generaciones?
Coincido en que el Soul en Latinoamérica fue de los géneros que menos popularidad tuvo. Pienso que eso puede ser porque ya tenemos géneros nuestros en la región que tienen ciertas similitudes, como esta cuestión de la presencia, la voz, letras con mucha alma, con mucha fuerza. En el caribe por ejemplo está el Son y Celia Cruz también decía que la salsa es el jazz de Latinoamérica. El sentimentalismo que caracteriza al Soul, mucha gente lo reconoce también en las baladas, en diferentes cantantes de habla hispana que incluso comparten los mismos instrumentos como el saxo, los vientos, el piano. Entonces al tener géneros en la región con esas similitudes no fue tan necesario adoptar el Soul, se desarrolló por otro lado. Yo soy muy fanática del Soul, me encanta y tenemos artistas increíbles, de la comunidad negra de Estados Unidos, que te dejan el alma en la canción y ese es el condimento principal de la música. Ojala mi puntapié de hacer esta música funcione para que más gente se abra a este ritmo y a este género tan rico y tan lindo.
En tiempos en que varios de los artistas más convocantes no componen sus propias canciones, vos sos cantautora. ¿Cómo es tu proceso creativo?, ¿En qué temas te inspiras para las letras?
Voy a ser sincera, he tenido propuestas de trabajo con equipos grandes en los que tengo que ceder el poder creativo y me ha costado mucho eso. Sé que lo voy a tener que hacer y que voy a aprender muchas cosas, pero por el momento todas las canciones están escritas por mí. A veces empiezo a trabajar sobre un concepto de letra, otras veces a partir de una melodía, donde hago una estructura y luego me contacto con un productor donde le digo por ejemplo que me gustaría que en tal parte tuviera vientos o un bajo. Tengo como una gran biblioteca de sonidos en mi cabeza, porque gracias a Dios tengo dos mundos musicales muy distintos, mis primeros años en el caribe con salsa, bachata y son y en Argentina absorbí una cultura muy rockera.
Las letras que yo escribo tienen un disparador muy personal. Situaciones que me movilizan o cosas que yo de algún modo necesito bajarlas de mi cabeza, entonces me encierro y digo “quiero trabajar sobre esto”. Me gusta trabajar conceptos paraguas, oque detrás tengan mucha más información para enriquecerlos, como por ejemplo en mi canción Flor de loto, que más allá del concepto de la flor, tiene detrás un concepto espiritual muy amplio y eso está pensado para que sea así. Mis canciones son largas, mis productores me odian porque duran 4 o 5 minutos, pero detrás de eso hay como 30 horas de trabajo.
En los últimos años se vive un reconocimiento a nivel nacional de músicos necochenses muy diversos entre sí, desde tu caso, al Plan de la Mariposa o FMK. ¿A qué pensás que se debe este resurgimiento de la escena musical necochense?
Es que Necochea es una ciudad de artistas. Yo tuve la suerte de nacer en una familia de músicos y después vivir muchos años en Necochea donde se respira música. Siempre hay un recital chiquito, está la escuela de arte, hay muchos artistas plásticos y muchos músicos. Yo creo que el clima de Necochea, y el estar un poco aislados del resto con la belleza de la naturaleza, te llevan a la introspección y eso definitivamente es un canal para conectarse con la fuerza creadora original de todo, con Dios y después eso pasarlo a la herramienta que tengas, por eso hay tantos artistas muy talentosos en una ciudad pequeña. Yo paso todos los veranos en Necochea y a mí la ciudad me recuerda eso, ir a ver una banda o juntarme con mis amigos a tocar la guitarra en el parque. ¿Quién no tiene una guitarra en Necochea? Es una ciudad que respira arte, yo creo que lo necesitamos porque todo este tema del frío, el viento y la lejanía de algún modo hay que canalizarlo. Entonces todo ese entorno hace que los necochenses seamos creativos y haber vivido en esa ciudad fue necesario para que yo pudiera encauzar mis deseos y mis dones, así que inmensamente agradecida.
Por último, ¿que tenes planeado para el futuro en cuanto a lanzamientos y fechas en vivo? ¿Hay posibilidades de algún concierto en Necochea en el corto plazo?
Tengo el lanzamiento de una próxima canción, que es parte de un EP que voy a lanzar y quiero presentarlo en vivo. Por ahora el plan es presentarlo en Buenos Aires pero voy a hacer lo posible para llevarlo a Necochea, porque sería muy precioso poder cantarle a la ciudad que es una piedra fundamental en mi desarrollo artístico.








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