El ejemplar tenía heridas en el cuello y fue trasladado al parque marino Aquarium para su recuperación. Estos ejemplares no son comunes en nuestra zona, más bien son avistados principalmente a las zonas sub-antárticas.
En un acontecimiento que causó asombro y entusiasmo entre los lugareños y expertos, un pingüino fue avistado en la playa de Necochea. Este sorprendente hallazgo rápidamente capturó la atención de quienes estaban en el lugar y fue minuciosamente registrado por el Club de Observadores de Aves de Necochea (COA). La presencia inusual de este ejemplar no solo despertó la curiosidad de los amantes de la fauna marina, sino que también movilizó a los especialistas en la materia, quienes se apresuraron a investigar y documentar este hecho extraordinario.
El autor de la fotografía, Lautaro Pereira, relató su asombro al encontrarse con un Pingüino Rey (Aptenodytes patagonicus. Este tipo de pingüino es conocido por ser el segundo más grande del mundo, solo superado por el Pingüino Emperador. El fotógrafo explicó que esta especie habitualmente cría en islas subantárticas como las Islas Malvinas y Georgias del Sur y que su alimentación se basa principalmente en los recursos del Mar Argentino.
El animal presentaba heridas en el cuello, motivo por el cual se procedió a capturarlo para llevarlo al parque marino Aquarium, donde se le brindará la atención necesaria para su recuperación.
Vecinos informaron a Diario Necochea haber visto al animal antes del hallazgo. Un grupo de pescadores lo avistó nadando en el mar, acompañado de otros ejemplares de su especie. Mientras tanto, expertos consultados por este medio sugieren que el pingüino pudo haberse desorientado debido a corrientes marinas alteradas por el cambio climático, lo que lo habría arrastrado hacia la costa. En cuanto a las heridas en el cuello, se especula que podrían haber sido causadas por otros animales, como lobos marinos, que habitan en las cercanías de la Escollera.
Este avistamiento se produjo en el marco de una jornada con temperaturas extremadamente bajas, las cuales han sido constantes en los últimos días en Necochea y el país. El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta naranja y roja en ciertos sectores del distrito debido a las condiciones climáticas adversas, con temperaturas bajo cero que complican la vida cotidiana de los habitantes y visitantes.
La presencia del pingüino en la playa de Necochea no solo resultó un evento inusual sino que también despertó el interés y la curiosidad de muchos, evidenciando la rica biodiversidad de la región y la necesidad de continuar con esfuerzos de observación y conservación de la fauna local.
Datos sobre el pingüino Rey
Según el sitio de expediciones marítimas Ocean Wide Expeditions, el pingüino Rey (Aptenodytes patagonicus) es una especie fascinante con características únicas que lo distinguen de otras especies de pingüinos. Originarios de la región sub-antártica, estos pingüinos son nativos de las Islas Malvinas y las Islas Georgias del Sur. Su altura puede variar entre 70 y 100 cm, y su peso oscila entre los 10 y los 16 kg. El estado de conservación del pingüino Rey es de "preocupación menor", lo que sugiere que actualmente no están en peligro de extinción. En términos de dieta, se alimentan principalmente de pequeños peces, calamares y pequeños crustáceos. Estos pingüinos presentan una apariencia distintiva con un cuerpo negro, un vientre blanco, mejillas y pico naranja rojizo, y un parche dorado en la zona del cuello.
No es común avistar al pingüino Rey en lugares como Necochea, ya que su distribución está limitada principalmente a las zonas sub-antárticas. Los expertos de Ocean Wide Expeditions han señalado que estos pingüinos son conocidos por sus habilidades de caza bajo el agua. Realizan múltiples buceos a profundidades superiores a los 100 metros, con récords que superan los 300 metros. Al cazar, los pingüinos Rey no regresan inmediatamente a la superficie; en lugar de eso, pasan aproximadamente diez minutos (generalmente cinco) investigando el lecho marino en busca de presas.

En términos de comportamiento social, los pingüinos Rey son altamente sociables y forman colonias gigantescas durante la temporada reproductiva. Una colonia en las Islas Georgias del Sur puede llegar a albergar hasta 200,000 aves. Durante esta temporada, los pingüinos Rey demuestran un notable comportamiento de cortejo. Alcanzan la madurez sexual alrededor de los tres años, aunque usualmente comienzan a reproducirse a los seis. Son serialmente monógamos, lo que significa que se aparean con una sola pareja por temporada, aunque es poco probable que elijan a la misma pareja en temporadas sucesivas. Aproximadamente el 70% de ellos formará una nueva pareja cada año.
La temporada reproductiva de los pingüinos Rey comienza con su regreso a tierra firme entre los meses de septiembre y noviembre, cuando mudan sus plumas desgastadas por unas nuevas. Esto es crucial para su impermeabilización. La cópula ocurre durante esta estadía en tierra y las hembras ponen un huevo entre noviembre y enero. Los padres se turnan en la incubación del huevo durante períodos de una a dos semanas, mientras el otro progenitor se va al mar a cazar. Después de la eclosión, que ocurre entre 50 y 60 días después, el pichón es extremadamente vulnerable e indefenso, dependiendo completamente de sus padres para abrigo y alimentación. Los padres continúan cuidando del pichón hasta que esté listo para unirse a una "guardería" con otros pichones.
Los pingüinos Rey tienen una esperanza de vida de hasta 25 años en estado salvaje. La población mundial de estos pingüinos se estima en 2.2 millones de parejas reproductivas. Sin embargo, enfrentan diversos desafíos, incluyendo la amenaza de depredadores naturales como las orcas y las focas. Los pichones y huevos también son vulnerables a aves marinas como las escúas y la paloma antártica. A pesar de estos desafíos, los pingüinos Rey continúan prosperando en sus hábitats naturales, ofreciendo una visión intrigante de la vida en las regiones sub-antárticas.
Avistaje de aves: una actividad gratuita para toda la familia
Para quienes deseen ver pingüinos u otras especies marinas, pueden inscribirse este sábado 13 de julio, el Club de Observadores de Aves de Necochea junto a la Secretaría de Turismo y Desarrollo Productivo estarán realizando una emocionante jornada de “Aves en Libertad” en las playas de Quequén y en Costa Bonita, con el objetivo de descubrir y valorar la rica fauna costera de la región.
La actividad, libre y gratuita, está diseñada para toda la familia y saldrá en colectivo a las 14 desde las oficinas de la dependencia, en Avenida 2 y 79, con rumbo a Monte Pasubio, donde se iniciará la actividad de observación con un recorrido guiado. Debido a la capacidad limitada del transporte, los organizadores recomendaron inscribirse previamente enviando un correo electrónico a coa.necochea@avesargentinas.org.ar, destacando, además, que durante la jornada se proporcionarán herramientas como binoculares y cámaras fotográficas para mejorar la experiencia de los y las participantes.
También habrá un telescopio terrestre disponible para ver de cerca las diversas especies de aves que habitan la costa, revelaron, aconsejando "vestir ropa abrigada y de colores discretos para no perturbar a las aves durante el avistamiento".
El colectivo hará paradas estratégicas a lo largo de la costa de Quequén, desde Monte Pasubio hasta Costa Bonita, pero aquellos que lo prefieran pueden participar con vehículo propio.
La actividad, que cuenta con el apoyo de Aves Argentinas y BirdLife International, tendrá una duración aproximada de 2 horas y promete ser una experiencia educativa y enriquecedora para todos los participantes.








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