Esta tecnología protege contra fenómenos hídricos y requiere un mantenimiento mínimo, posicionándose como una alternativa eficiente para ciudades costeras que sufren el impacto de temporales recurrentes.
Luego de los intensos temporales que golpearon recientemente a la ciudad de Necochea y a diversas localidades de la costa atlántica argentina, dejando en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura urbana frente al avance del mar, surgió la necesidad de buscar alternativas que vayan más allá de los métodos tradicionales de contención. En este contexto, la experiencia internacional ofrece un modelo de referencia que ya demostró su eficacia en uno de los territorios más desafiantes del planeta. Los Países Bajos, históricamente expertos en la gestión del agua, implementaron una tecnología que combina la ingeniería de vanguardia con un respeto absoluto por el paisaje cotidiano de sus habitantes. Esta solución, que ya es una realidad en los puertos y cascos históricos europeos, se presenta como una respuesta definitiva a los desbordes hídricos sin requerir de grandes obras de hormigón permanentes ni de la intervención humana en medio de la tormenta, abriendo un nuevo camino para pensar la protección y la seguridad de nuestras propias costas.
Funcionamiento del sistema
El mecanismo, conocido técnicamente como Self Closing Flood Barrier (SCFB), destaca por ser un sistema de protección pasivo. A diferencia de las defensas tradicionales que requieren motores o personal para ser desplegadas, esta tecnología utiliza la propia presión hidrostática del agua que avanza para activarse. La estructura permanece oculta bajo el nivel del pavimento en condiciones normales, integrándose completamente al entorno urbano sin generar obstáculos visuales ni físicos para los vecinos.
El funcionamiento técnico se basa en un principio físico simple pero altamente eficiente. Cuando el nivel del río o del mar sube y alcanza un punto crítico, el excedente de agua ingresa a través de una tubería hacia una cuenca de servicio ubicada por debajo de la barrera. A medida que esta cámara subterránea se llena, el empuje hacia arriba eleva automáticamente los elementos flotantes. Según describe la empresa Aggéres en su sitio oficial, la compañía se especializa en "barreras contra inundaciones inteligentes y móviles que brindan una protección confiable contra el aumento del nivel del agua".
🌊 Países Bajos resolvió las inundaciones con barreras invisibles que se activan solas. 🛡️ Este sistema aprovecha la fuerza del agua para elevarse y proteger la costa sin usar electricidad ni motores externos.#CostaAtlántica #DiarioNecochea #MarDelPlata #Necochea #Argentina pic.twitter.com/wkEgW6FolT
— Diarionecochea (@diarionecochea) May 11, 2026
En cuanto a su construcción, los bloques están fabricados con materiales ligeros y de alta resistencia. Específicamente, se utiliza un núcleo de espuma de poliuretano de alta densidad revestido con plástico reforzado (Kevlar) y una cubierta de acero. Esta combinación permite que la estructura sea lo suficientemente liviana para flotar con rapidez y, al mismo tiempo, lo suficientemente robusta para resistir el impacto de los escombros o la presión de grandes masas de agua. Una vez que la barrera alcanza su altura máxima, un bloque de soporte la fija en su posición, garantizando su impermeabilidad total.
Experiencia y eficacia
La experiencia internacional avala la eficacia de este invento. De acuerdo con la información técnica proporcionada por Aggéres Flood Solutions en sus plataformas de comunicación, el sistema es considerado de vanguardia: "La SCFB (Barrera contra Inundaciones de Cierre Automático) es el sistema de protección contra inundaciones más eficiente. Desde 1998, esta barrera de inundación pasiva protege edificios, infraestructura y comunidades de los peligros de las inundaciones repentinas y las mareas crecientes". Esta trayectoria de casi 30 años demuestra que la solución es viable para entornos que enfrentan crisis climáticas recurrentes.
La gestión integral del agua es una política de Estado en los Países Bajos, coordinada por organismos especializados. Un artículo sobre Rijkswaterstaat destaca que "La experiencia de Rijkswaterstaat en el sector hídrico es diversa y de gran relevancia histórica. Se centra en tres áreas principales: seguridad contra inundaciones, gestión del agua (incluidas las sequías) y calidad/ecología del agua". Esta entidad supervisa una red que incluye 3.500 estaciones de bombeo destinadas a mantener el territorio seco, operando bajo un "arraigado compromiso neerlandés con la comprensión y el uso del agua en todas sus formas".

Un caso de éxito emblemático ocurrió en el puerto histórico de Spakenburg. En abril de 2017, se realizó una prueba fundamental donde la barrera alcanzó una altura de 80 centímetros. Con una extensión de 300 metros, esta instalación es actualmente la más larga de su tipo en todo el mundo. La particularidad de este proyecto es que protege el puerto contra inundaciones extremas que, según las estadísticas, ocurren una vez cada 1.250 años, cumpliendo además con un tiempo máximo de despliegue de tan solo tres horas.
Origen y evolución de la innovación
El origen de esta innovación se remonta a 1995, cuando el inventor holandés Johann van den Noort ideó el concepto. Aunque presentó formalmente el modelo SCFB en 1998, el desarrollo requirió años de perfeccionamiento técnico. Según los registros del proyecto en Spakenburg, Van den Noort, a sus 72 años, vio cómo su diseño se convertía en un estándar de seguridad para ciudades que, al igual que Necochea, deben convivir con la cercanía del mar y la variabilidad de las mareas.
Finalmente, la implementación de estas barreras representa una solución sustentable frente a los desafíos del cambio climático. Al no requerir suministro eléctrico, el sistema elimina el riesgo de fallo mecánico durante las tormentas eléctricas, que suelen provocar cortes de luz. La infraestructura permanece integrada al pavimento del terraplén, lo que fue un criterio de diseño esencial para no alterar la estética de los puertos. Esta tecnología, probada y vigente en el 2026, se posiciona como una alternativa de ingeniería civil para ciudades costeras que buscan proteger su patrimonio y la seguridad de sus habitantes.








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Muy interesante, Países Bajos que está en promedio 4 mts bajo el nivel del mar tiene gran experiencia en todo lo referido a la contención del agua. No estaría de más consultarlos.
Miremos los buenos ejemplos y la experiencia acumulada por los Paises Bajos.En Argentina hay excelentes profesionales y científicos que saben como solucionar el problema. Solo hace falta contactarlos y solicitar su ayuda. Se puede. Solo hace falta voluntad.