El docente también comparó el idioma con otras lenguas, contó cómo trabaja con sus alumnos desde las primeras clases y destacó la importancia de aprender con práctica constante.
Las raíces familiares, la enseñanza de idiomas, las diferencias culturales entre regiones y hasta las tradiciones gastronómicas forman parte de una charla atravesada por experiencias personales, observaciones cotidianas y años de contacto con el idioma. A lo largo de la entrevista con DN TV, Franco Rondina compartió su mirada sobre la fuerte presencia de esta herencia en muchas familias, explicó cómo entiende el aprendizaje de una lengua desde la práctica constante y también dejó definiciones sobre los dialectos, las costumbres y la cocina típica. Con un relato cercano y lleno de ejemplos simples, fue desarrollando distintos temas vinculados a la identidad, la educación y las tradiciones que todavía siguen muy presentes en la vida diaria de muchísimas personas.
Franco Rondina, profesor de idioma y descendiente de inmigrantes, compartió distintos aspectos relacionados con la lengua, las costumbres y la gastronomía de Italia, además de contar detalles de su experiencia enseñando a vecinos de Necochea. Durante una extensa charla, explicó que su madre era oriunda de Calabria mientras que su padre tenía raíces ligures, algo que, según expresó, influyó fuertemente en su vínculo con la cultura de sus mayores desde muy chico.
Al hablar sobre la relación entre la península y los argentinos, Rondina consideró que la cercanía cultural sigue siendo muy fuerte debido a la enorme cantidad de familias con ascendencia extranjera. “Sí, fundamentalmente porque hay una componente de la población argentina que tiene esa descendencia. Yo creo que actualmente el 65 o 70% de los argentinos tenemos esas raíces y, si no es ese número, debe estar bastante cercano. Así que yo creo que es por eso fundamentalmente, porque la mayor parte descendemos de inmigrantes.”
También se refirió a las diferencias entre aprender este idioma, español o inglés, y sostuvo que el inglés resulta mucho más sencillo para quienes arrancan desde cero debido a la menor cantidad de conjugaciones y estructuras gramaticales. “Entonces, yo muy a menudo le digo a mis alumnos: vamos a suponer que viene un marciano de Marte que no habla ninguna de las lenguas que se hablan en la Tierra. ¿Cuál es la lengua que le sugieren aprender? Para mí es el inglés. Es el más simple porque tiene poquísimas conjugaciones verbales. Pero en nuestro idioma y en español, y no hablemos de otras lenguas mucho más complicadas, son más difíciles que el inglés.”
El docente además explicó que muchas personas buscan estudiar la lengua antes de viajar, aunque remarcó que dominar un idioma requiere tiempo y práctica constante. “A mí me viene una persona y me dice: ‘Mirá, yo no sé nada, pero vengo a aprender un poco porque dentro de un mes me voy de viaje’. Entonces yo le digo: ‘Andá a estudiar con otra persona’. Yo no le tomo clases porque en un mes no va a hacer absolutamente nada. Si la persona cree que en un mes va a salir hablando fluido está totalmente equivocada. No existe eso.”
En ese sentido, comentó que su método de enseñanza apunta desde el principio al intercambio oral y a generar confianza para hablar. Según explicó, desde las primeras clases los estudiantes comienzan a utilizar palabras y estructuras básicas mediante diálogos simples, lecturas y cuentos. “El alumno que viene conmigo de cero en la segunda clase ya está hablando conmigo. Obviamente repite como un lorito lo que yo estoy diciendo, pero ya empieza a dialogar. Uso mucho cuento, mucha novela, mucha narrativa, muchos cuentos para chicos que los divierten. Eso después depende también de cada uno, porque hay gente que agarra al vuelo y otros que, pobrecitos, les cuesta mucho más.”
Rondina además habló sobre los dialectos regionales y aclaró que el idioma formal es igual en todo el país, aunque cada zona mantiene expresiones y formas propias de hablar. “El lenguaje puro es idéntico para todo el territorio. Yo hablo así, un idioma limpio, limpio y sin inflexiones. Pero el país tiene más de 7000 municipios y cada municipio, te lo puedo asegurar, tiene su dialecto. Estamos hablando de miles de dialectos diferentes.”
La conversación también giró hacia la cocina clásica, una de sus grandes pasiones, donde destacó especialmente la enorme variedad de preparaciones con pasta y explicó algunos secretos de la pizza tradicional, especialmente el manejo de la masa y la levadura. “Si tengo que decidir entre pizza o pasta, elijo la pasta. Porque de pasta debe haber unos 400 o 500 modos diferentes de prepararla. Y la pizza verdadera tiene que tener un borde importante y el centro muy finito. Esa es la magia de saber usar la levadura, cuánto tiempo tenerla al frío, cuánto tiempo al calor y cuánto tiempo hacerla reposar.”
Además de dedicarse a la enseñanza, Rondina mantiene un fuerte interés por la gastronomía, la música y las tradiciones familiares que acompañaron gran parte de su vida. Durante la entrevista recordó artistas clásicos, habló de sus recetas preferidas y dejó en claro que el vínculo con sus raíces continúa muy presente tanto en su trabajo diario como en sus costumbres personales.







Enviá tu noticia 
