El equipo neoyorquino cerró la serie final con un global de 4 a 1, rompiendo una sequía de medio siglo. El base estrella anotó 45 puntos y fue elegido el Jugador Más Valioso.
Los New York Knicks vencieron el sábado por 94 a 90 a los San Antonio Spurs en condición de visitantes y conquistaron su primer anillo de campeones de la NBA desde 1973. La victoria, que resonó hasta en la Provincia de Buenos Aires entre los fanáticos locales del básquet, cerró la serie decisiva con un global favorable de 4 a 1. El base Jalen Brunson firmó una actuación histórica al anotar 45 puntos, mientras que el resto de sus compañeros sumaron apenas 49 unidades en conjunto.
El jugador de 29 años recibió de manera unánime el premio al Jugador Más Valioso de las Finales, coronando una temporada excepcional en la liga norteamericana. Durante el contacto con la prensa, el capitán del equipo expresó su profunda emoción al asimilar el campeonato obtenido frente a la franquicia texana. “No tengo palabras. Esto es todo lo que soñé”, declaró Brunson, y agregó: “No comprendo lo que estoy sintiendo. Siempre que nos descartaron buscamos una forma de hacer algo al respecto”.
Por el lado de sus compañeros, el dominicano-estadounidense Karl-Anthony Towns aportó dos puntos y lidió con problemas de faltas personales durante todo el encuentro, pero se mostró profundamente conmovido. El interno aprovechó la consagración para recordar a su madre, quien falleció a causa de la enfermedad de covid-19 en el año 2020. “Trabajas toda la vida para un momento como este”, dijo el pívot, para luego concluir: “Todos saben mi historia, se lo quiero agradecer a mi madre”.
En la vereda de enfrente, el interno francés Victor Wembanyama registró 19 puntos, 14 rebotes y cinco tapones, pero falló 12 de sus 19 tiros de campo y anotó tres unidades en el último cuarto. El joven de 22 años debió despedirse de su sueño de alcanzar la máxima corona del básquetbol. “Obviamente no estábamos preparados, yo no estaba preparado para ganar un anillo”, admitió el jugador europeo, asumiendo la responsabilidad por las falencias del plantel que venía de eliminar al campeón Oklahoma City Thunder.
La figura de los Spurs profundizó sobre el desempeño del equipo durante la serie y fue muy autocrítico con su propio nivel en los tramos determinantes. “Son los errores, no nos falta talento ni capacidades, pero cometemos demasiados errores, yo cometo demasiados errores”, reconoció el gigante de 2,24 metros de altura. Sobre el cierre de su intervención, dejó en claro su postura de cara a las próximas temporadas: “Es la mayor lección de mi vida. Voy a aprender más que nunca”.

El tercer campeonato de la historia de la franquicia neoyorquina repitió la dinámica de los encuentros anteriores, obligando a los ganadores a remontar una desventaja de 16 puntos originada en el segundo cuarto. Con el novato Dylan Harper sumando 25 puntos para los locales, Brunson achicó la diferencia hasta ponerse a tres unidades antes del descanso. A falta de cuatro minutos para el cierre del juego definitivo, el base adelantó a su equipo en el marcador y mantuvo el control absoluto de la pelota.
La conquista movilizó a miles de seguidores que salieron a festejar a las calles de Nueva York, dejando atrás más de cinco décadas de frustraciones deportivas, ante la mirada de históricos como Patrick Ewing. En las redes sociales, el funcionario local Zohran Mamdani anunció un desfile por Manhattan y publicó la palabra “HISTORIA”, mientras que el cantante puertorriqueño Bad Bunny festejó escribiendo “NUEVAYOOOOL!!!!!!!!!!!!!!!!!!!”. A su vez, el presidente estadounidense Donald Trump publicó: “¡¡¡Felicidades a Jim Dolan [el propietario] y a los New York Knicks!!!”, sumando además: “Qué año ha sido este y, aún más, qué increíbles victorias en los playoffs hemos presenciado todos, especialmente las últimas cuatro. Quizá las más grandes en la historia del básquet”.








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