En el año pasado ocurrió el letal altercado callejero, meses después bajaron la calificación penal del expediente y finalmente ayer los jueces escucharon los requerimientos probatorios para definir todo mediante un fallo.
Durante este miércoles se concretó el encuentro judicial para exponer los elementos probatorios destinados al futuro debate oral por el asesinato del chico Bautista Coronel, sesión en la cual el juez Nicolás Lamberti lideró el cuerpo de magistrados junto a dos colegas procedentes de los distritos judiciales de Dolores y Azul.
A lo largo de la extensa jornada, el agente fiscal pidió formalmente prolongar la medida cautelar que mantiene al acusado privado de su libertad dentro del complejo de encierro ubicado en Batán hasta que comience el juicio, postura respaldada por los defensores de los damnificados, los letrados Lahorca y Gustavo Raggio. Por el flanco opuesto, el patrocinante privado del detenido, de apellido Adler y oriundo de Mar del Plata, exigió anular la documentación del operativo de arranque y reclamó la liberación de su cliente, planteo rechazado de inmediato por los acusadores bajo el argumento de que el momento procedimental actual resultaba inadecuado para tal pretensión, lo que obliga ahora a los jueces a emitir un fallo mediante un escrito sobre todas las peticiones presentadas.
Antecedentes del caso
Toda esta actividad en los tribunales se produce luego del hondo malestar que generó el cambio de calificación de la causa penal, dictaminado semanas atrás por la Cámara de Apelación y Garantías. Dicho órgano judicial de alzada resolvió modificar la imputación inicial por homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas, que preveía como penalidad única la prisión perpetua, para fijar en su lugar el delito de "homicidio simple", un encuadre legal que contempla escalas de castigo muy inferiores, con un rango de condena que va desde los 8 hasta los 25 años de cárcel.
Reacciones de la familia de la víctima
Ante aquella polémica modificación que alteró el escenario de cara al juicio oral, Guillermo Coronel, padre de la víctima de 17 años que perdió la vida tras recibir puñaladas frente al Casino en el mes de noviembre del año anterior, había expresado con anterioridad su absoluto rechazo en un diálogo mantenido con Diario Necochea. En esa oportunidad, el hombre manifestó el descontento de su entorno íntimo detallando textualmente que "como familia, estamos defraudados de la Justicia. Hicimos una sola marcha y fue en silencio, sin agravios ni faltas de respeto, porque yo creía en la justicia. Pero ya no se puede creer más".
En aquel reportaje previo a las novedades de esta semana, el progenitor del adolescente asesinado también alertó sobre las versiones de las redes sociales referidas a presuntos sobornos económicos por parte del entorno del agresor para influenciar a los magistrados, reflexionando que si eso resultaba real "es una falta de respeto. Es algo vergonzoso y tristísimo". A pesar de su malestar, el entrevistado rescató "el trabajo impecable que hizo la Fiscal Verónica Posse y nuestros abogados Gustavo Raggio y Javier Lahorca", lamentando que la labor "se vea manchado" por el cambio de carátula, al cual tildó de "vergonzoso, lamentable y repudiable. Como familia nos sentimos mal".
Análisis de la teoría de la defensa
Respecto a la teoría de la defensa que intentaba justificar el ataque bajo la figura de un supuesto enfrentamiento recíproco, el papá de Bautista fue tajante en la entrevista al asegurar que "La pelea no la empieza mi hijo, sino el asesino. Además, defensa propia fue lo que hizo Bautista cuando vio que había un cuchillo de por medio y fue a agarrar el asiento de su bicicleta para defenderse", frase sobre la cual se plantó firmemente insistiendo en que "La pelea no la empieza mi hijo, sino el asesino".
Para finalizar su descargo sobre los cuestionados fundamentos de la nueva figura penal, el familiar había remarcado en el reportaje original que "uno de los menores levantó el arma y otro se la dio al asesino. Entonces decir que fue un homicidio simple cuando participan tres personas es una locura". De este modo, la agresión fatal, que causó una enorme conmoción social debido a que el resto de los adolescentes presentes incentivaron la riña, filmaron la secuencia con sus teléfonos celulares y colaboraron con el arma homicida, llega a la etapa de definición con la prueba ya presentada y a la espera de las próximas resoluciones escritas del tribunal.








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