El canciller Pablo Quirno denunció la “militarización” británica y rechazó la exploración hidrocarburífera en el archipiélago.
El Comité Especial de Descolonización de la Organización de las Naciones Unidas emitió un fuerte pronunciamiento este jueves respecto a la situación del archipiélago y respaldó de manera unánime un proyecto que solicita a los gobiernos involucrados reactivar las conversaciones diplomáticas para resolver el conflicto de soberanía por una vía desprovista de violencia. La iniciativa formal, presentada por la delegación nacional, sumó el acompañamiento explícito de Chile, Bolivia, Cuba, Nicaragua y Venezuela para presionar por una salida negociada que ponga fin al diferendo internacional.
La situación del archipiélago
De acuerdo con el texto aprobado en Nueva York, la única alternativa válida para dar por concluido el litigio radica en el entendimiento directo entre ambas administraciones estatales, al mismo tiempo que el organismo expuso su preocupación debido a que todavía quedaron sin ejecutarse las disposiciones previas de la Asamblea General y requirió reanudar las tratativas "a la mayor brevedad posible".

En sintonía con esto, un parte emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores local remarcó que "El Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas adoptó hoy una nueva resolución sobre la Cuestión de las Islas Malvinas, renewing el llamado de las Naciones Unidas para que la Argentina y al Reino Unido reanuden, a la mayor brevedad posible, las negociaciones bilaterales destinadas a encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía".
El planteo territorial
Durante el desarrollo de la reunión internacional, el ministro Pablo Quirno encabezó el planteo territorial y recordó que la invasión militar de la potencia europea ocurrida en 1833 "quebró la integridad territorial argentina". El funcionario fundamentó de forma jurídica el rechazo al postulado de autodeterminación que esgrimen las autoridades europeas al señalar en su alocución oficial que "en las islas Malvinas no existe un pueblo colonizado que pueda ejercer ese derecho.
Existe una población británica implantada por la potencia ocupante luego de la expulsión de las autoridades y de los legítimos pobladores argentinos". En ese sentido, el responsable de la diplomacia sumó precisiones demográficas de los registros actuales al manifestar que “La población total de las islas ronda los tres mil habitantes, de los cuales menos de la mitad nació allí”, situación que invalida la aplicación de las normativas de emancipación tradicionales aplicadas a colonias genuinas.
La disputa económica
El representante gubernamental también focalizó sus críticas en el despliegue bélico desproporcionado que mantiene la corona británica en el Atlántico Sur y cuestionó los permisos comerciales otorgados para extraer materias primas en áreas marítimas que permanecen bajo litigio internacional. Respecto a este punto, el funcionario indicó que “Se encuentran destacados aproximadamente mil doscientos soldados británicos.

Esa proporción revela el carácter estratégico y militarizado de la ocupación”, marcando el fuerte contraste con la cantidad de civiles residentes. La presentación apuntó directamente contra los avances en el yacimiento hidrocarburífero Sea Lion, un millonario proyecto ubicado en la cuenca norte donde el ministro advirtió firmemente que "La Argentina ha denunciado esas acciones y continuará con todas las medidas legítimas a su alcance".
La disputa económica en torno al área petrolera de Sea Lion cobró centralidad en el debate técnico debido al potencial de recursos disponibles detectados en la plataforma continental. Las proyecciones comerciales determinaron que la actividad extractiva en el Atlántico Sur ingresará formalmente en una escala de rendimiento industrial a partir del año 2028.
Mediciones en el área de explotación
Para comprender la magnitud de la controversia económica y los recursos en disputa, los informes técnicos detallaron las siguientes mediciones en el área de explotación:
- 917 millones de barriles: El total de los recursos brutos de petróleo descubiertos y certificados en el yacimiento, registrando un incremento del 16% en comparación con los 791 millones calculados previamente.
- 319 millones de barriles: El volumen de crudo que se prevé recuperar exclusivamente en la cuenca norte del complejo marítimo.
- 532 millones de barriles: Las reservas certificadas en la zona central tras la habilitación de 12 pozos correspondientes a la Fase 1 de desarrollo, la cual inicialmente estimaba 312 millones.
- 2,1 billones de pies cúbicos: El volumen certificado de gas natural recuperable dentro del mismo espacio de explotación.
- 1.200 a 1.400 millones de dólares: El presupuesto estimado de gasto de capital bruto inicial requerido para lograr la primera extracción de crudo.
- 55.000 barriles diarios: El límite máximo pautado para la producción de hidrocarburos por jornada.
La jornada legislativa incorporó las ponencias de Paula Vernet, familiar directa de Luis Vernet, quien asumió en 1829 la conducción política y de milicias designada por las Provincias Unidas, y de Guillermo Clifton, descendiente de un antiguo habitante de las islas que debió mudarse a la región patagónica luego de que finalizó la Primera Guerra Mundial.
Ambos expositores defendieron los derechos geográficos e históricos basándose en la Resolución 2065 del año 1965, una reglamentación aprobada en la Asamblea General por 94 votos favorables y 14 abstenciones que fijó la existencia de la disputa colonial obligando a mirar los intereses y no los deseos de los ocupantes.
En tanto, la postura de los residentes isleños estuvo a cargo de Michael Goss, quien desestimó cualquier mesa de diálogo que margine la opinión de los pobladores locales y enfatizó frente al comité que “Nosotros sí existimos. Somos una reality (realidad) que ha existido por generaciones”.








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Veo muy bien que el Comité de Descolonización de la ONU para que tanto Argentina como Gran Bretaña reanuden las conversaciones tendientes a solucionar el tema en disputa por las Islas Malvinas. Siempre primero el diálogo.