El conectoma masculino reúne 166.691 neuronas y 125 millones de conexiones, mientras distintos desarrolladores lo transformaron en modelos capaces de recibir estímulos y producir movimientos dentro de videojuegos.
Google Research presentó el 3 de septiembre de 2026 el registro completo del cerebro y del sistema nervioso central de un macho adulto de Drosophila melanogaster, un trabajo realizado durante una década junto con HHMI Janelia y colaboradores académicos. El modelo reúne 166.691 neuronas y 125 millones de conexiones sinápticas, con el objetivo de representar con gran precisión la organización de ese sistema nervioso.
El estudio abarcó el cerebro central, los lóbulos ópticos y el cordón nervioso ventral, estructura que Google describió como análoga a la médula espinal. La reconstrucción permitió relacionar señales auditivas, visuales y olfativas con respuestas motoras, además de identificar 11.691 tipos de células neuronales dentro del sistema nervioso central masculino.
Un mapa neuronal de enorme escala
El procedimiento partió de millones de imágenes bidimensionales obtenidas a partir de secciones muy finas del cerebro y del cuerpo de la mosca. Un modelo de inteligencia artificial integró esos registros para formar una reconstrucción tridimensional, mientras que el resultado quedó disponible como recurso para investigaciones posteriores.
La comparación entre los sistemas nerviosos masculino y femenino también permitió distinguir distintas clases de neuronas. El análisis registró 7.205 tipos isomórficos, 114 dimórficos, 262 exclusivos de machos y 69 exclusivos de hembras, mientras que los tipos específicos o dimórficos representaron el 4,8% de las neuronas masculinas y el 2,4% de las femeninas.

Google Research señaló que el conectoma masculino puede convertirse en una base para nuevas experiencias en neurociencia. En ese marco, el investigador Michał Januszewski, científico investigador de Google Research, y Viren Jain, también científico investigador de la compañía, formaron parte de este desarrollo. La empresa definió el material señalando que el conectoma masculino de la mosca de la fruta es un recurso fundamental que permitirá una nueva etapa de la neurociencia experimental, con futuras aplicaciones en biología, farmacia y medicina.
Los antecedentes del proyecto
La dimensión del trabajo también puede observarse al compararlo con avances anteriores. Janelia presentó en 2020 el llamado hemibrain, un mapa de 25.000 neuronas que reunía más de 20 millones de conexiones y cubría aproximadamente un tercio del cerebro de la mosca por volumen. Ese registro incluía circuitos del cuerpo pedunculado y del complejo central relacionados con aprendizaje asociativo y navegación, además de circuitos de reloj vinculados con mecanismos del sueño.
La escala creció todavía más frente a los proyectos de mamíferos. Google anunció el 26 de septiembre de 2023 una inversión de 33 millones de dólares para avanzar en el mapeo de un cerebro de ratón durante cinco años. La primera etapa contempló entre el 2% y el 3% del cerebro, con foco en el hipocampo, y un volumen de 10 a 15 mm³. Para ese trabajo se estimó un conjunto de datos de 25.000 terabytes, equivalentes a 25 petabytes, una magnitud que permitió dimensionar la dificultad de ampliar este tipo de estudios.
El hipocampo resultó central en ese proyecto por su relación con la codificación de recuerdos, la atención y la navegación espacial. Google también señaló que el cerebro del ratón contiene aproximadamente 1.000 veces más neuronas que el de Drosophila, mientras que para el cerebro humano utilizó una cifra del orden de 86.000 millones de neuronas. En otro trabajo junto con Harvard, la empresa reconstruyó 1 mm³ de corteza cerebral humana, con unas 50.000 células y 150 millones de sinapsis.
El cerebro de la mosca llegó al Doom
Con el nuevo conectoma de la mosca disponible, el interés no quedó limitado a los laboratorios. El 6 de septiembre de 2026, Alex Wormuth, ingeniero de software en Coinbase, anunció su intento de usar el cerebro simulado para controlar una partida de Doom mediante el conjunto MaleCNS v1.0. Explicó que estaba entrenando un cerebro de mosca para jugar al Doom utilizando el conectoma completo de la mosca de la fruta correspondiente al conjunto MaleCNS v1.0.
Su sistema toma cada imagen del videojuego y la transforma en estímulos para las neuronas sensoriales, mientras la actividad del modelo se convierte en órdenes para moverse, disparar y girar. Cuando la mosca virtual recibe daño, el sistema activa dos células dopaminérgicas PPL101 como mecanismo de refuerzo. Wormuth explicó que cada imagen del Doom estimula las neuronas sensoriales, que la actividad neuronal se transforma en controles del juego y que el daño activa un estímulo sobre dos células dopaminérgicas PPL101 como refuerzo.

El experimento también quedó preparado para ser observado durante su funcionamiento, con una transmisión en tiempo real. Al momento señalado en la publicación, el modelo llevaba más de 7.500 rondas, aunque disparaba y se desplazaba sin conseguir eliminar enemigos.
Otro experimento con Super Mario 64
El conectoma también llegó a otro videojuego. Jessica Paquette, desarrolladora, publicó el 7 de septiembre de 2026 una prueba basada en Super Mario 64 y presentó el proyecto bajo la descripción de jugar al Mario 64 utilizando el cerebro de una mosca. El código fue publicado en GitHub y la descripción indicó que había sido desarrollado íntegramente con GPT Astra.
Estos ensayos no permiten afirmar que la mosca virtual sea inteligente ni que exista conciencia durante las partidas. Su utilidad está vinculada con la posibilidad de someter el circuito neuronal reconstruido a estímulos artificiales y observar qué respuestas produce el modelo, algo que convierte los videojuegos en un entorno para poner a prueba el funcionamiento de los datos obtenidos.
Otros cerebros también son estudiados
La línea de investigación también alcanzó otros modelos animales. En 2025, ZAPBench utilizó registros de microscopía de lámina de luz en cuatro dimensiones correspondientes a más de 70.000 neuronas de un cerebro larvario completo de pez cebra. El trabajo combinó actividad neuronal y segmentación celular, mientras el mismo cerebro avanzaba hacia un mapeo anatómico a nivel sináptico para integrar estructura y actividad.
El propio Google resumió su enfoque sobre la conectómica al señalar que durante años su equipo se concentró en la conectómica, dedicada al mapeo estructural de los cerebros, mediante imágenes de muy alta resolución de pequeños fragmentos cerebrales para identificar todas las células y sus conexiones. En paralelo, Gerry Rubin, vicepresidente de HHMI y director ejecutivo de Janelia, expresó años atrás el objetivo científico al señalar que este trabajo cambiaría la manera en que las personas hacen neurociencia y que estaba interesado en utilizar ese conocimiento para comprender cómo funciona el cerebro.








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