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Publicado: 10 de febrero de 2019
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@diarionecochea


Turquía pide cierre de campos de detención de musulmanes


El gobierno de Turquía pidió hoy de manera pública a China que cierre los campos de detención en donde tiene detenidos a musulmanes, lo que representa "una gran vergüenza para la humanidad".

"Invitamos a las autoridades chinas a respetar los derechos humanos fundamentales de los uigures (minoría musulmana) y a cerrar los campos de internamiento", aseguró en un comunicado el vocero de la Cancillería turca, Hami Aksoy, según informó el canal de noticias local CNN Turk.

"No es un secreto que más de un millón de uigures bajo arresto arbitrario son sometidos a tortura y lavado de cerebro en campos de internamiento y prisiones", agregó la nota del gobierno islamista, reproducida por la agencia de noticias EFE.

"La reintroducción de los campos de internamiento en el siglo XXI -continuó la Cancillería turca en su denuncia- y la política de asimilación sistemática contra los turcos uigures llevada a cabo por las autoridades de China es una gran vergüenza para la humanidad".

"Nuestros parientes y ciudadanos de origen uigur que viven en el extranjero no pueden recibir noticias de sus familiares en la región. Miles de niños han sido apartados de sus padres y se han quedado huérfanos", concluyó.

Esta semana 16 ONGs pidieron al Consejo de Derechos Humanos de la ONU que investigue la supuesta detención de un millón uigures en la región de Xinjiang, en el noroeste de China.

Hace una semana, la agencia de noticias alemana DPA publicó una investigación propia y concluyó que cerca de un millón de personas, la mayoría miembros de minorías étnicas, son torturadas en cautiverio en al menos 28 campos de detención itinerantes en la región de Xinjiang.

Esta región china, fronteriza con los países de Asia Central, ya había sido señalada por Estados Unidos como la sede de los mayores centros de detención para minorías desde la Segunda Guerra Mundial y, según un reciente informe del Instituto Australiano de Política Estratégica los campos de prisioneros siguen creciendo.

El informe sostiene que el área que ocupan los 28 centros de detención en Xinjiang se cuadruplicó desde 2016 y lo que estaban cerca de ciudades fueron trasladados a zonas más remotas, donde las fuerzas de seguridad pueden aislarlos y restringir el acceso más fácilmente.

El gobierno de Beijing no niega que haya campos de detención, pero sostiene que son centros de entrenamiento, de los cuales las personas salen una vez que fueron adoctrinados en la disciplina y los principios del Partido Comunista, que domina y reglamenta toda la vida política del país.



@Telam