Historia de mujeres increíbles
Publicado: 09 de marzo de 2019
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@diarionecochea


La historia de Ana Beker: "Amazona de las Américas"


La AMAZONA DE LAS AMÉRICAS, el libro de ANA BEKER. En esa obra relata como con dos caballos unió la capital de la Argentina  (la ciudad de Buenos Aires con la capital del Canadá ,Ottawa)

En cuatro años de cabalgar el continente Americano desde el sur hasta el norte.Fue una gesta más que una aventura efectuada por una valiente mujer sola, una verdadera: Heroína de nuestro tiempo, y de América.

“SE ABRIÓ PASO A TRAVÉS DE MONTES, SELVAS Y CIÉNAGAS; ASCENDIENDO A LAS ALTAS CUMBRES; ZOZOBRANDO Y ENDEREZÁNDOSE EN LAS CORRIENTES DE LOS ANCHOS RÍOS.”

“TODO ELLO, EN MEDIO DE CALORES TÓRRIDOS Y FRÍOS EXTREMOS, AZOTES DE LLUVIAS, VIENTOS Y GRANIZOS; DISPUTANDO HEROICAMENTE LA CONTINUIDAD DE SU VIAJE A LOS OBSTÁCULOS QUE QUERÍAN CERRARLE EL CAMINO:”

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“LA MALEZA ENMARAÑADA DE LA SELVA, LA PENURÍA DE MEDIOS ECONÓMICOS, LOS PERCANCES SOBREVENIDOS A LOS CABALLOS, LOS BANDIDOS EMBOSCADOS…”

 ANA BEKER, nació en  Lobería, provincia de Buenos Aires. Era hija de padres Letones de origen campesino que vinieron desde la lejana Europa. Recordemos que Letonia es una de las tres repúblicas Bálticas y que recuperó su independencia hace alrededor de quince años.

Por lo que se crió en el campo, en la zona de Algarrobo, partido de Villarino,en una chacra en plena pampa Argentina ubicada a unos ochenta kilómetros al oeste de la ciudad de Bahía Blanca.

Algarrobo es una zona árida donde predominan especies vegetales como la jarilla, el chañar, el caldén, el piquillín, el algarrobo, el junquillo, el olivillo, la cebadilla pampeana, el pasto hilo, la paja vizcachera, el trébol de carretilla.

Y cerca de los salitrales claro que hay otras especies diferentes adaptadas a estas condiciones particulares del suelo como el matorro negro, el pasto vidriera, el jume, y el pasto salado.

Es una región en el extremo de la provincia de Buenos Aires con características pampeanas propias de las de la provincia de LA PAMPA, que son algo distintas de las de la pampa húmeda Bonaerense más al norte.

Algarrobo en sí es un pueblo que cuenta actualmente con no mas de tres mil habitantes, con un cuadrado de diez calles pavimentadas, y con otras varias de tierra.

Allí a veces hay tormentas fuertes, así como algunos salitrales, y otras zonas con campos más o menos fértiles, y más al oeste bastante monte y monte y más monte.

A Ana le agradaban los equinos. Ya desde muy pequeña. Los apreciaba y los amaba. Le gustaba montar a caballo, especialmente montar a pelo sobre el mismo lomo del animal, es decir sin montura. Pensaba que los caballos son seres nobles que por lo general se encuentran desamparados entre los hombres.

El hombre, salvo excepciones, tiende a exigir a este animal una suerte de servidumbre o de esclavitud. A veces lo hace trabajar largas horas bajo el rayo del Sol intenso del verano sin siquiera ponerle un sombrero para prevenir una insolación.

No obstante, como BEKER y tantos otros jóvenes simpatizaba con los caballos, especialmente los mansos y los dóciles. 

Como era mujer, ANA BEKER desde chica sintió que los hombres pretendían alejarla de las labores camperas propias de los jinetes. Como ser las carreras cuadreras , las boleadas de los avestruces, o las simples galopadas diciéndole terminantemente que: 

“¡ÉSAS SON COSAS DE HOMBRES!”.

 En la muchacha fue creciendo un deseo de demostrarles que no era así, que no había tal “supuesta inferioridad femenina”, ni menos para manejar diestramente los caballos. 

Y entonces concibió una cabalgata en solitario desde LA PAMPA hasta la ciudad de Luján, en la PROVINCIA DE BUENOS AIRES. Como una suerte de demostración empírica. Eran unos mil cuatrocientos kilómetros para recorrer sobre un pingo, el CLAVEL, que era un buen caballo.

Como era de prever se topó con la incomprensión general, y con los comentarios disuasivos de siempre como: 

_ ¡Qué ocurrencia! ¿Por qué? ¿Y para qué? ¿Estás loca?

 Pudo más su resolución y su coraje, y en diecinueve días recorrió esa distancia considerable, claro que nada que ver con las otras que años después cabalgó por la Argentina primero, y por las tres Américas luego. Coronó esa primera jineteada con el éxito; y con cierta hostilidad ambiente pues su éxito fue una humillación para el orgulloso prejuicio cultural prevaleciente. 

Había personas que la veían como una versión femenina y moderna del Quijote. Aquél personaje que creó CERVANTES de un hidalgo español trastornado por la lectura de los libros de caballerías que recorría la península Ibérica sobre un jamelgo, o sea sobre un caballo flaco y desgarbado.

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Después de efectuar la peregrinación a Luján, ANA BEKER comenzó a proyectar un segundo viaje aún más ambicioso: RECORRER A CABALLO LA ARGENTINA.

Un territorio bien extenso, con gran multiplicidad de climas, con multitud de ciudades y de pueblos, con campos y con pampas, con selvas, con cordillera…. Con sierras, con ríos, con arroyos, con desiertos, con lagos y con lagunas, con valles, con montes, con campos cultivados muy diversamente, con bosques, con cataratas, y con glaciares.

 Y tropezó con la falta de apoyo para poder realizar esta iniciativa, incluso entre la gente vinculada con el hipismo.  Entonces se le ocurrió la idea de interesar al mismo Presidente de la República Argentina.

ANA BEKER con ZORZAL y con RANCHERO, dos caballitos criollos, cabalgó el territorio de la Argentina durante casi todo el año 1942. Realizado este raid, empezó a planear el viaje a través de las Américas desde Buenos Aires hasta Alaska. Parecía una empresa imposible de efectuar por una mujer sola montada en un caballo, y la mayoría de la gente a la que interesó en su proyecto procuró disuadirla.

Le decían que le costaría la vida, o la integridad; y que era una expedición imposible de efectuar para una mujer. Puesto que aún no existía la ruta Panamericana, ni siquiera en muchos lugares había caminos de tierra, ni senderos, ni siquiera picadas.

¡DIEZ AÑOS LE LLEVARON A ANA BEKER LOS PREPARATIVOS PARA PODER EMPRENDER SU VIAJE A CABALLO A TRAVÉS DE AMÉRICA!

Toda un década de vencer obstáculos, incomprensiones, oposiciones.

 

Al respecto ANA escribe:

DE LLEGAR DESDE BUENOS AIRES A NUEVA YORK CON LOS DOS CABALLOS, MANCHA Y GATO, ANIMALES QUE SE HICIERON FAMOSOS DESPUÉS DE CUMPLIR AQUELLA MARCHA. 

VEINTIUN MIL KILÓMETROS POR LOS PANTANOS, RÍOS, MONTAÑAS, FANGALES, SELVAS Y DESIERTOS DEL NUEVO CONTINENTE.”

  Para cumplir su propósito eligió dos caballos de pelo alazán, ambos de siete años de edad. PRÍNCIPE, y CHURRITO, a los que entrenó durante seis meses en las dependencias de la POLICÍA MONTADA. 

Finalmente, partió desde el mojón cero de la plaza del Congreso de la ciudad de Buenos Aires el 1 de octubre de 1950. Fue acompañada por una caravana de jinetes hasta la salida de la ciudad. Y poco después se produjo un accidente que dio en el suelo con ella, por lo que fue internada en el hospital de San Fernando. Tal como en ese mismo camino, y coincidencia curiosa bastante cerca, le ocurriera veintiocho años después a JORGE CAFRUNE.

Pero ANA BEKER  se recuperó relativamente en poco tiempo y, con ánimo y  entusiasmo renovado prosiguió la marcha hacia el norte lejano.

La primera ciudad importante a la que arribó fue ROSARIO, luego de pasar por campos y por pequeños pueblos. Siguió camino hacia el norte llegando a TUCUMÁN, y luego a SALTA. De ahí a JUJUY. Continuó por la quebrada de HUMAHUACA, y llegó a la ciudad fronteriza de LA QUIACA, en el límite de la Argentina con Bolivia.

Su marcha era a campo traviesa, pues en esa época no existía camino ni senda en toda esa vasta región. La gente – los pastores indios, las cholas y los cholos – la miraba avanzar con asombro como si fuese una aparición. Pues por su condición de mujer, por su tez blanca, por su pelo rubio suelto al viento, y por su atuendo diferente (botas y bombacha para montar), del que usan las mujeres en ese bello país.

Uno de los problemas era la falta de alfalfa para que comieran los caballos, y otro la escasez de agua en los terrenos áridos y pedregosos. Sin embargo, a veces debía vadear ríos y arroyos caudalosos, lo que fue muy peligroso.

En esas condiciones climáticas, ANA BEKER hizo entrar a los dos equinos a su dormitorio que estaba más resguardado, y los tres durmieron bajo ese techo (Es como para “Créase, o no”).

Al aproximarse a ESCORIANI que está a unos cuatro mil metros de altura el frío aún se hizo más intenso. De ahí fue a UYUNI, y luego a CHITA por caminos cenagosos en los que las patas de los caballos se hundían por lo que fue un tramo muy dificultoso para marchar.

El suelo era arenoso y pedregoso, y la arena y los guijarros impulsados por el viento golpeaban como metralla su piel, y el cuero de los caballos. Los indios la trataban muy bien con la cortesía campesina de aquellos parajes remotos.

El 4 de enero del nuevo año llegó a CHALLAPATA. Luego visitó PAZÑA donde hizo herrar a los caballos. De ahí fue a ORURO.

De manera que prosiguió su viaje con una yegua, de nombre POBRE INDIA, que le obsequió el diputado Boliviano TESLER REYES. Era zaina, y contaba con catorce años de edad.

El primer contacto con los Peruanos indígenas no fue grato. Había mucha miseria.Y fueron algo agresivos. Tal vez, como su tez era blanca (recordemos que por ambos padres era hija de Letones), la confundieron con algún habitante más del norte. En ese país, a los gringos no les tienen (o no les tenían, pues el turismo puede haber cambiado este sentimiento), mucha simpatía.

 Luego visitó la ciudad de MACHU PICCHU, o PICACHO VIEJO y también las ruinas de PISAC y las de TAMPUMACHAY el lugar de descanso de los Incas.

 

En ABANCAY pasó a la curiosidad morbosa, a la incomprensión, a la conducta necia o bandida, a la burla, al desprecio, a la discriminación por su tez blanca y por su pelo rubio, a la agresión sexual por ser mujer joven, etc. 

Con ausencias o insuficiencias de agua y de alimento muchas veces. Y por fin, llegó a la frontera con ECUADOR, a AGUAS VERDES.

Después estuvo en LA AVELINA, donde el entonces presidente de Ecuador señor GALO PLAZA poseía una estancia. La recibió el propio presidente, y fue agasajada, y sus animales fueron atendidos perfectamente. En QUITO se hizo un acto oficial en su honor.

En México, especialmente en el ESTADO DE PUEBLA, se hicieron presentes los CHARROS, que son personajes nobles y caballerescos similares a nuestros GAUCHOS de la PAMPA ARGENTINA; pero con las características propias de la gran nación Azteca. Los Mejicanos fueron tan hospitalarios como la gente de todos los países ya visitados.

Su paso por los EEUU

Finalmente ingresó a los ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMÉRICA montada en sus dos nobles y sufridos animales. Pasó por RÍO BRAVO, y asistida por una multitud de periodistas, de cronistas de radio, y de Mejicanos, llegó a la bendita OFICINA DE INMIGRACIÓN NORTEAMERICANA sobre los dos caballitos. Con todo, y como “para salvar el honor”, ahí los empleados del gran país del Norte, le hicieron mostrar si llevaba la cantidad de dólares necesarios para entrar en el país.

Y en esta etapa del viaje ya era asediada por la prensa, por los fotógrafos de los medios gráficos, por los locutores de las emisoras de radio, por los locutores de la televisión. 

Cada vez se aproximaba más hacia el norte, hacia el CANADÁ, hacia el fin de su viaje épico, de su gran travesía histórica. Pronto en ese norte comenzaría el tiempo de las nevadas y de los fríos más intensos, en que la marca del termómetro suele indicar cinco y más grados bajo el cero centígrado. 

En Nueva York  visitó la llamada CASA BLANCA en su compañía.Un honor que no se le brinda a cualquier visitante.Luego en una ruta estuvo a punto de sufrir un accidente grave. Y entró en NEW YORK sobre su caballo y con el otro de acompañante. Cabalgó por las principales arterias, recorrió Broadway, y diferentes avenidas y calles atestadas de gente y de autos que la contemplaban asombrados y mudos de admiración. Pasó por el PARQUE CENTRAL y por delante del EMPIRE STATE.

 El viaje llegaba a su fin.

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 En los distintos pueblos Canadienses la gente y los niños formaban en doble fila para victorearla y para contemplar su paso. Era un acontecimiento cívico popular. El día domingo, como no trabajaban, fue una multitud la que asistió a este desfile, repetido en todos los pueblos que atravesaba. La gente de las distintas ciudades o de los pueblos se daba cita espontáneamente para verla marchar por las calles de sus ciudades en su camino al Norte.

Debía llegar a su meta OTTAWA, antes que la nieve y el frío riguroso obstaculizara, o dificultara el coronamiento de su viaje. Fue un suceso que se repitió espontáneamente en cada urbe del camino. Hubo decenas de desfiles en continuado.

Ana llegó el 6 de julio de 1954 a las cuatro de la tarde, y se detuvo frente al edificio de la EMBAJADA ARGENTINA. Hubo una transmisión por RADIO CANADÁ desde el interior de la sede diplomática Argentina. Y los dos caballos recibieron una ración generosa de avena en cantidad superlativa, pues eran también dos héroes.

Ana Beker falleció en Algarrobo (Bs As). La plaza del pueblo lleva su nombre y hace poco tiempo una calle de la localidad de Villarino lleva su nombre.