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Publicado: 11 de abril de 2019
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@diarionecochea


Puerto Quequén presenta la renovación del Mural Reflejos


 

Con la inauguración de la tercera restauración del Mural Reflejos en la Escollera Sur, margen Necochea, Puerto Quequén presenta la renovación de la estrella de su Galería de Arte a Mar Abierto.

Con una invitación abierta a todos los vecinos para las 16 horas de este sábado 13 de abril, el Presidente del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, Arturo Rojas, resaltó “junto al Directorio, buscamos resignificar nuestra estación marítima a través del Arte Puerto, para desarrollar paseos turístico-recreativos multi sensoriales y atractivos para todos los que nos visiten”.

“En ese sentido, generamos las condiciones para mantener con todo su brillo la obra en su estado original de 2008. “El mural fue declarado patrimonio cultural de la Nación en 2011. Esta es la segunda vez que los restauramos en nuestra gestión. Además, con el acompañamiento y la colaboración de instituciones artísticas y educativas, hemos intervenido CORELOCS y múltiples murales para ir potenciando nuestra galería de arte dentro del mar”, manifestó Rojas.

 

Artistas locales

Seis artistas de Necochea, con la Dirección Técnica de Hernán Ricaldoni, se abocaron a la tercera restauración del Mural Reflejos en la Escollera Sur de Puerto Quequén.

La obra de la Escollera Sur se debe restaurar con frecuencia debido a su desgaste, por la variabilidad de temperaturas y la exposición combinada al agua del mar, el viento y los rayos solares.

El mural de 1.044 metros cuadrados es obra de la artista plástica Jaquelina Abraham, ganadora del concurso abierto nacional organizado por el Consorcio de Gestión de Puerto Quequén y el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires. Con un grupo de colaboradores de la Escuela Provincial de Artes “Orillas del Quequén” fue realizado en sólo en 73 días.

En los últimos meses, Hernán Ricaldoni, Sebastian Serqueira, Lis Osma, Marilyn Maidana, Eliana Jaureguibehere y Leandro Paolini Somers llevan trabajando 40 días para que la obra de 180 metros de largo por 5,5 de alto mantenga su estado original.

Primero se llevó a cabo el hidrolavado, para quitar los restos de pintura suelta y dejar los rastros del dibujo anterior. Luego se fijó el material con sellador y se redibujó con blanco. Desde este blanco, los colores salen con su mayor potencia. Finalmente, con la última mano, se les dio un barniz para mejorar la durabilidad.