Salud
Publicado: 10 de mayo de 2019
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@diarionecochea


EL HOSPITAL SAN MARTÍN DE LA PLATA REALIZÓ EL PRIMER TRASPLANTE RENAL DOBLE EN EL SISTEMA DE SALUD PÚBLICO


 

El pasado 1º de mayo se realizó el primer trasplante renal doble en un hospital público. El procedimiento fue llevado a cabo por el equipo de trasplante renal del CRAI Sur – H.I.G.A. “San Martín” de La Plata. La receptora fue una mujer de 69 años que, a la fecha, evoluciona favorablemente con ambos riñones funcionantes.

Un trasplante doble consiste en implantar ambos riñones a un mismo receptor. Es una situación excepcional en la cual se estima que el trasplante de un solo riñón, como se realiza habitualmente, puede no ser suficiente para lograr una sobrevida de injerto adecuada, otorgando una mejor función renal. Son operaciones más delicadas dado que, en general, se realizan en pacientes mayores de 60 años, requiriendo el doble de tiempo quirúrgico bajo anestesia y necesita además dos equipos de cirujanos. Por otra parte el órgano que es implantado en segundo término permanece mayor tiempo en isquemia; tiempo que pasa entre el enfriamiento del órgano después que el suministro de sangre se ha interrumpido y el momento en que se restaura, con el consecuente riesgo para la viabilidad del órgano.

Lo valioso de esta técnica es que habilita al paciente a recibir su tratamiento sumando la capacidad de los dos órganos, dado que un implante único no llegaría a cubrir su función satisfactoriamente y hubieran sido descartados para un trasplante con los procedimientos habituales.

¿Por qué los trasplantes renales dobles?

La población de mayor edad tiene un importante potencial de donación, debido a que presenta una alta incidencia de accidentes cerebrovasculares y, por lo tanto, mayores posibilidades de hacer muerte cerebral. El diagnóstico de muerte bajo criterios neurológicos, que también se denomina muerte cerebral, es el cese irreversible en las funciones de todas las estructuras neurológicas intracraneales y es el tipo de fallecidos que pueden devenir donantes de órganos.

Hasta hace unos años, estos potenciales donantes de edad avanzada eran rechazados para trasplante por los daños que la edad podía causar en sus órganos. Desde principios de los años ‘90 algunos equipos comenzaron a aceptar riñones de donantes mayores de 50 y 60 años. Los resultados que obtuvieron, si bien no eran óptimos, fueron lo suficientemente satisfactorios para lograr que muchos otros equipos de trasplante ampliaran la edad para la donación renal.

Un poco más adelante algunos equipos de EE.UU. comenzaron a implantar en un solo receptor los dos riñones de donantes adultos, cuando éstos eran rechazados por todos los equipos, debido a la edad o a los antecedentes de hipertensión arterial o de diabetes del donante.

Además de unos excelentes resultados a corto plazo, han conseguido disminuir el número de riñones desechados e incrementar el número de receptores trasplantados. El objetivo era aprovechar, a través del doble implante, aquellos riñones de donantes añosos que son sistemáticamente desechados por la mayoría de los equipos de trasplante, sobre la base de su mala evolución en trasplantes simples.

Más donantes para más trasplantes

En nuestro país esta técnica nunca se había llevado a cabo en una institución del sistema público y este caso se plantea como una primicia en el esfuerzo por ampliar las posibilidades de recibir tratamiento de trasplante a pacientes en lista de espera. Esta práctica va de la mano con un importante aumento en los coordinadores de hospitalarios, encargados de efectuar el seguimiento de los pacientes neurocríticos internados en las unidades de cuidados intensivos y potenciales donantes, a partir de la obligación de abrir un servicio de procuración en los hospitales desde la implementación de la ley 27.447 de Ley de Trasplante de Órganos, Tejidos y Células, sancionada el año pasado.