Opinión
Publicado: 12 de mayo de 2019
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@diarionecochea


Cristina, la gran esperanza de Groenlandia


 

Dicen los uruguayos que el mejor presidente que tuvieron en su historia fue Néstor Kirchner. Gracias a él, los capitales argentinos escaparon a la República Oriental, muchos de nuestros productores agropecuarios, hartos del kirchnerismo, se instalaron allá con la revolucionaria siembra directa y sus tecnologías de punta transformaron los campos uruguayos en riquísimos campos productores de soja y otros granos. Además, los uruguayos (y también los paraguayos) se fueron quedando con los mercados internacionales de carne que tenía la Argentina y que los perdió gracias al genial Guillermo Moreno que se pasó una década haciéndose el gracioso con la pistolita.

Uruguay aumentó espectacularmente su stock ganadero y ahora tiene 13 millones de cabezas. Nosotros, con la inmensidad de nuestro territorio, no le sumamos una sola vaca a las 50 millones de cabezas que recibió Néstor. En el mismo período (2003/2016), Brasil pasó de 50 a 220 millones. Lo mismo se podría decir sobre el gas, el petróleo o las reservas de los Bancos Centrales. Estas cosas hay que explicarlas bien clarito porque los boludos que hoy nos gobiernan no abren la boca.

Por eso, el hecho de que los Kirchner hayan generado tanta riqueza en los otros países, es hoy la gran esperanza de Groenlandia.

Como ya le expliqué la semana pasada, amigo lector, la posibilidad aún lejana pero real de que volvamos a tener la alegría de ver a La Cámpora saltando en el Patio de las Palmeras y combatiendo a Richard Nixon ha convertido a Groenlandia en el lugar ideal para pasar una hipotética segunda etapa del kirchnerismo.

Millones de argentinos se preparan para producir la más extraordinaria inmigración que haya vivivo Groenlandia en toda su historia.

¿Por qué Groenlandia? Primero: con Cristina en la Rosada, cuánto más lejos mejor. Segundo: allá hay lugar para todos los hombres y mujeres de buena voluntad que quieran habitar el suelo groenlandés. Son apenas 56.000 habitantes. Ni llenan el Monumental. Y tienen un territorio de 2.166.000 km2, apenas un poco más chico que la Argentina que tiene 2.780.000 km2. Acomodándonos bien y con buena voluntad, entramos todos. Es más, sobra lugar como para que también se instalen todos los venezolanos.

Esto allá los tiene entusiasmadísimos. Ellos creen que con Cristina vuelve la prosperidad (a Groenlandia, obviamente). Están convecidos que llegamos nosotros y los transformamos en una potencia. Imagínense: carpinteros, obstetras, plomeros, ingenieros, pianistas, maestros, marcadores de punta, psicoanalistas, peones de campo, cocineros, albañiles, panelistas. Llevamos de todo. En un minuto les hacemos un país de la gran puta.

Por eso allá hacen fuerza por Cristina. Están enloquecidos. La televisión de Groenlandia pasa todos los días programas viejos de 678 subtitulados en Kalaallisut que es la lengua de ellos. Acuérdese que la semana pasada le conté que allá todo se escribe con K. El Primer ministro actual se llama Kim Kielsen que reemplazó a Kupik Kleist. Todo posta.

Es más, aunque no lo crea, el Centro Cultural de Nuuk (la capital de Groenlandia) se llama Centro Cultural Katuaq. O sea CCK. Parece joda pero es rigurosamente cierto. Gran obra de los famosos arquitectos daneses Schmidt, Hammer & Lassen.

Por eso, la primera avanzada de argentinos que, por las dudas, ya están alquilando derpas en Nuuk andan juntando firmas para cambiarle el nombre al CCK. Ya que no pudieron hacerlo acá, lo van a intentar allá.

Como ya le conté la semana pasada, allá soy hincha del Kissaviarsuk-33 que tiene un 9 que es un fenómeno. Se llama Knudsen (la K siempre ahí). El problema es que ya tiene 40 años y no tenemos con quien reemplazarlo. Lo ideal sería Kempes pero el Matador ya está grande. Habría que averiguar si en una de esas Wanchope es gorila y ya lo vamos llevando para que se acostumbre a sus nuevos compañeros. Con las cosas raras que están pasando últimamente en la Champions League da para ilusionarse. Me imagino al Kissaviarsuk-33 levantando la Orejona y se me pone la piel de gallina. No me quiero ilusionar.

Otra razón para elegir Groenlandia es la fortaleza de su moneda. Allá usan coronas danesas. Un fierro ¿¿A cuánto estaba la corona danesa en 2003 cuando Néstor entró a la Rosada sin dejar sus convicciones en la puerta?. Cotizaba a 6,43 coronas por dólar. ¿A cuanto cerró el viernes, 16 años después? Agarrate: 6,64 coronas por dólar. O sea que mientras la manada de genios que nos gobernaron desde Néstor hasta hoy llevaron el dólar de 3 a 45, a ellos solo se les escapó de 6,43 a 6,64. Eso es un país para nuestros hijos. Ese es el país que le tenemos que dejar a Mirtha Legrand, como dice el querido Carlitos Rottemberg.

Sin embargo, por estos días surgió cierta preocupación en Groenlandia. Hasta hace dos semanas, el proyecto “Groenlandia Potencia” se daba por hecho. Pero la aparición del best seller “Sinceramente” mostrando la misma Cristina de siempre y su presentación en la Feria del Libro ha puesto todo en duda otra vez.

Mientras Ex Ella hablaba y todos los groenlandeses seguían la transmisión en bares e iglúes, las cámaras enfocaban cada dos minutos a Aníbal Fernández aplaudiendo en primera fila como en las viejas épocas. Por poco que sepan de política argentina, allá en Groenlandia tienen clarísimo que con Fernández en primera fila el kirchnerismo no vuelve nunca más y el proyecto de una Gran Groenlandia quedará en la nada. El jueves se prendieron todas las alarmas Por eso mañana lunes llega a la Argentina una delegación de autoridades y representantes de las fuerzas vivas de Groenlandia para exigirle explicaciones a Alberto Fernández. Él les prometió que ahora Cristina se iba a portar bien, se iba a hacer pasar por una demócrata y así iba lograr conquistar al electorado independiente que Ex Ella necesita para ganar. De ese modo, millones de argentinos emigrarán y transformarán a Groenlandia en esa nueva y gloriosa nación con la que todos los groenlandeses soñaron alguna vez.

Mañana vienen a exigirle al ex Jefe de Gabinete que cumpla con sus promesas y no los boludeen más. Quieren que les ponga por escrito que no volverán a escupir ni tirarle de los pelos a Maru Duffard ni a ningún otro periodista, al menos hasta octubre para no poner en riesgo el triunfo chavista. Después sí, cuanto más persigan a los opositores y más los pateen por las calles, más crecerá Groenlandia. Veremos que logra esta delegación.

Mientras tanto, vos Gato!!! ¿¿En que andás?? Te veo más tranquilo. Dos semanas de calma económica y ya nos sentimos Canadá. Evidentemente, no era el mejor equipo en 50 años. Pero bueno, con estos troncos le vas a tener que ganar a Cristina.

Vamos tranquilos, ellos no tienen nada. Van con Alberto Fernández de 9 y compraron a Felipe Solá que tuvo su momento de gloria pero ahora no puede levantar una gamba. En el medio repiten doble cinco con Máximo y Larroque. Imaginátelos. Y los defensores que pegaban sin asco están todos presos, salvo Aníbal. Ahí ponela a Vidal que le vuelve a dar un baile de novela.

Al que tenés que marcarlo con cuidado es a Kicillof que es el único que la mueve un poquito. Nada que un planchazo de Ritondo no pueda controlar.

En fin Gato, sé que con la manga de inútiles que te rodean la elección no va a ser fácil. Pero si la pensás bien les ganás con la camiseta. Groenlandia es lindo pero duro. La Patria también es la Constitución y la Bombonera. No les vamos a regalar ni lo uno ni lo otro.