Ecología
Publicado by Camaro Auto Post 22 de junio de 2019
Tiempo de lectura: 1 minutos, 38 segundos
@diarionecochea


El estadounidense promedio ingiere 50.000 partículas de microplásticos al año


El primer estudio realizado para calcular la cantidad de microplásticos que comen los estadounidenses cada año tiene algunos resultados desagradables. Según una investigación publicada en Environmental Science and Technology, el adulto estadounidense promedio consume 50,000 partículas de microplástico cada año. Ese número salta a entre 74,000 y 121,000 partículas si se combina con el número promedio de partículas inhaladas.

Los investigadores utilizaron los datos existentes sobre el contenido de microplásticos en alimentos populares, como pescado, azúcar, sal, cerveza y agua, y multiplicaron estos promedios según las pautas de consumo alimentario diarias del gobierno de los EE. UU. Debido a que los datos existentes solo cubren alrededor del 15 por ciento de la ingesta calórica de los estadounidenses, los investigadores creen que estas estimaciones son modestas y que la cantidad real de microplásticos consumidos cada día es mucho mayor.

La investigación también concluye que el agua de las botellas plásticas de agua es una de las fuentes más altas de ingestión de microplásticos. Según The Guardian, el agua en botellas de plástico tiene 22 veces más microplásticos que el agua del grifo.

Los materiales plásticos no son biodegradables, lo que significa que nunca se descomponen. En cambio, existen en rellenos sanitarios, océanos y ecosistemas durante siglos, y se descomponen lentamente en pedazos más pequeños a través de la erosión y la climatización. Eventualmente, las partículas se vuelven tan pequeñas que son difíciles de detectar, pero pueden ser ingeridas e inhaladas fácilmente por animales como aves, tortugas, peces y aparentemente también humanos.

Las implicaciones para la salud humana son aún desconocidas, ya que aún no existen estudios a largo plazo; sin embargo, existe la preocupación de que los microplásticos puedan entrar en el tejido humano y causar toxicidad y reacciones alérgicas.