Turismo
Publicado by admin 23 de junio de 2019
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@diarionecochea


Vacaciones de invierno: 6 propuestas para salir a la ruta


Un circuito por el Noroeste Argentino o por la Patagonia, por las sierras bonaerenses o por las de Córdoba y San Luis. La frescura de un recorrido por el Litoral acompañando el recorrido del río Uruguay o los paisajes cordilleranos de Mendoza y San Juan.

Para las o para cualquier otro momento del año, aquí ofrecemos 6 itinerarios posibles para quienes tienen ganas de salir a la ruta y disfrutar los paisajes naturales y urbanos de la Argentina.

La combinación de llanura con sierras y lagunas se puede abordar transitando las rutas 3 y 30 en dirección al sudoeste de la provincia de Buenos Aires o apuntar hacia el noroeste desde por la avenida Luro y la ruta 226.

Horizonte abierto en Tandil.

En la primera opción, la serranía se empieza a detectar en el horizonte antes de llegar a , el destino que ofrece la más completa gama de alojamientos, gastronomía y recreación en este circuito. La ciudad es famosa por sus sabores regionales (especialmente los embutidos y los quesos), las actividades de aventura, los deportes extremos, el casco histórico que rodea la plaza Independencia y el turismo religioso.

En el sinuoso trayecto de Tandil a Mar del Plata por la ruta 226, . Hacia el sur de la cuna del quíntuple campeón de Fórmula 1, la ruta se transforma en una espectacular autovía con pendientes y curvas trazadas sobre la geografía ondulada.

Museo Juan Manuel Fangio, Balcarce.

A un costado, la laguna Brava sugiere descanso, picnic y buena pesca. Esa reparadora postal bucólica resurge en los faldeos de Sierra de los Padres y entre los senderos trazados en medio del bosque que rodea Laguna de los Padres.

Desde Tandil por la ruta 74, el sistema de Tandilia resguarda los pueblos rurales Villa Cacique y .

Barker, en contacto con la naturaleza.

Otras perspectivas ofrecen las Sierras Bayas, cerca de Azul y Olavarría -vinculados por la ruta 226-, donde se fomentan los circuitos guiados por antiguos hornos y yacimientos de piedra. Desde aquí, las rutas 51 y 76 conducen hasta el collar de pintorescos pueblos de la Comarca Turística Sierra de la Ventana: Villa Ventana, Sierra de la Ventana, Saldungaray, Villa Arcadia y La Gruta -además de la localidad cabecera del partido de Tornquist- cuentan con restaurantes, cabañas, hoteles, hosterías, casas de alquiler y campings.

El mejor punto final del extenso itinerario de la ruta 14, desde el sur de hasta , es el Parque Nacional Iguazú, con un último tramo, desde Dos de Mayo, completado por las rutas 11 y 12. Pero, para que ese agotador trayecto de 1.127 kilómetros desde Ceibas no resulte agotador, es conveniente elegir una o más escalas a la vera del río Uruguay en Entre Ríos y .

Los perfumados rincones del Parque Unzué, atravesado por el río Gualeguaychú.

En Gualeguaychú se inicia el circuito termal desplegado sobre la costa este mesopotámica, que tiene continuidad en Concepción del Uruguay, Colón, San José, Villa Elisa, Concordia, Federación, Chajarí y Monte Caseros.

Palacio San José.

Otra buena opción de descanso la proporciona el circuito de estancias que pertenecieron a Justo José de Urquiza, coronado por el suntuoso Palacio San José. Cerca de Colón, un desvío de 20 kilómetros por la ruta 130 desemboca en Villa Elisa (“La ciudad jardín de Entre Ríos”), que, además de un complejo termal, cuenta con el entretenido y didáctico viaje en un tren histórico. Unos 50 kilómetros al norte, el típico paisaje de lomadas de Entre Ríos se recubre con los tupidos montes de palmeras del Parque Nacional El Palmar, ideal para desandar a pie o a caballo.

Parque Nacional El Palmar, Entre Ríos. FOTO PABLO BIANCHI

La autovía de doble carril por mano de la ruta 14 muta en la antigua traza angosta en los alrededores de Paso de los Libres. Una de las escalas imperdibles en el litoral correntino es Yapeyú, donde se conservan los cimientos de la casa natal del general José de San Martín. Poco antes de llegar al territorio misionero se empiezan a detectar los restos de las misiones jesuíticas. En Gobernador Virasoro, la finca Las Marías organiza visitas guiadas a sus plantaciones de yerba y té y a los sectores de secado y producción.

Los establecimientos yerbateros se multiplican sobre la tierra colorada de Misiones y en Oberá -un polo multicultural conformado por el aporte de los inmigrantes y las comunidades originarias tupí guaraní- también empieza a vislumbrarse el perfil de la selva paranaense y saltos de agua ocultos entre la vegetación (como Berrondo, Chavez, Salto del Olvido y, cerca de Aristóbulo del Valle, Salto Encantado) que anticipan el espectáculo natural de Cataratas del Iguazú.

Salto Encantado.

Dos recorridos bien diferentes permiten apreciar en su exacta dimensión el principal atractivo del Parque Nacional Iguazú.

El Circuito Superior combina el viaje en el Tren Ecológico con una caminata por pasarelas y senderos recortadas entre la vegetación y decenas de saltos de agua, que llegan hasta la impactante vista panorámica de la Garganta del Diablo, el salto más grande y caudaloso del río Iguazú.

Manu Ginóbili en las Cataratas del Iguazú (Secretaría de Turismo de la Nación)

A su vez, el Circuito Inferior se disfruta a través de una excursión embarcada, en la que los turistas son rociados por el torrente de dos cascadas.

La legendaria traza de la ruta 40 permite realizar un muy completo recorrido de norte a sur (o a la inversa) por los principales atractivos cuyanos que ofrecen San Juan y Mendoza. Esta fascinante aventura de más de 700 kilómetros puede empezar cerca del límite que comparten y .

El dique Cuesta del Viento es ideal para el windsurf.

San José de Jáchal puede ser la mejor base para recorrer el poco conocido (aunque muy interesante) Circuito de los Antiguos Molinos Harineros, centenarias reliquias construidas en madera y muy bien preservadas Cerca de este pueblo se puede disfrutar de un baño termal en Pismanta y apreciar los impactantes paisajes del dique Cuesta del Viento. El camino apunta hacia el sur por la serranía del Morado y llega a la ciudad de San Juan, punto de partida de la primera Ruta del Vino a recorrer en la región.

La capital sanjuanina también alberga la casa natal del ex presidente Domingo Faustino Sarmiento. Pocos kilómetros al oeste se puede visitar una cava de espumantes construida bajo la montaña de El Zonda, el Parque Cantoni y el embalse de Ullum, rodeado de hoteles y restaurantes, bases de la amplia gama de actividades de aventura.

Casa Natal de Domingo Faustino Sarmiento.

Más al sur, antes de dejarse llevar por el paisaje de alamedas, acequias y amplios parques de la ciudad de Mendoza conviene tomar un desvío por las rutas 30 y 52 en la zona de Las Heras para recorrer el bosque en altura que circunda el histórico hotel Villavicencio. En el corazón de la capital seducen el Parque General San Martín, los restaurantes, pubs y cafeterías de las avenidas Colón y Arístides Villanueva, la admirable obra de recuperación del Área Fundacional y la Ruta del Vino.

Gran Hotel Termas de Villavicencio, Mendoza

La ruta 40 extiende el recorrido por bodegas y viñedos al Valle de Uco (con las sidreras de Tunuyán como principales exponentes) y a .

Cañon del Atuel, San Rafael

En cambio, una escala en Malargüe es una opción a tener muy en cuenta para hacer excursiones al campo volcánico de la Reserva La Payunia, la laguna Llancanelo y el centro de esquí Las Leñas.

Los lagos Huechulafquen, Epulafquen, Currhue y Currhue Chico, a los pies del volcán Lanín, en , dan la bienvenida a este recorrido por una de las regiones más espectaculares de la Argentina.

De Junín de los Andes hacia el sur, la ruta 40 desciende de la meseta hasta San Martín de los Andes, a orillas del lago Lácar. Allí encontrará el primer centro de esquí del recorrido: Chapelco, por si quiere probar suerte deslizándose sobre la nieve.

Actividades de nieve en Chapelco, cerca de San Martín de los Andes.

Siguiendo hacia el sur comienza la famosa Ruta de los 7 Lagos, que serpentea desde el Lácar hasta el Nahuel Huapi, pasando por Meliquina, Machónico, Hermoso, Falkner, Villarino, Correntoso, Espejo Chico y Espejo Grande. Luego, la bellísima Villa La Angostura, el Parque Nacional Arrayanes y otro centro de esquí: Cerro Bayo, y hacia el sur por la orilla del Nahuel Huapi hasta Bariloche.

Si aún no probó, tiene allí el tercer centro de esquí del recorrido: Cerro Catedral, con casi 40 pistas y grandes vistas al lago.

Bariloche en invierno. Foto: Marcelo Martinez

De hacia el sur, siguen los lagos: Gutiérrez, Mascardi, Guillelmo, y luego unos km hasta El Bolsón, donde vale la pena tomarse un tiempito para recorrer la feria de la plaza Pagano, el bosque tallado en las laderas del cerro Piltriquitrón y, si no probó suerte antes, hacer 25 km hasta el cerro Perito Moreno, un pequeño centro de esquí que está creciendo rápido y este año inaugura su primera telesilla. Desde El Bolsón puede tomar la ruta 16 y visitar el lago Puelo, y luego seguir al sur por la 40 para pasar por El Hoyo -Capital Nacional de la Fruta Fina- y Epuyén.

Poco más al sur, si el estado del tiempo y de la ruta lo permiten, se recomienda desviar por la ruta provincial 71, que tras pasar por Cholila -el pueblo y el lago- ingresa al -, recorre los lagos Rivadavia, Verde y Futalaufquen y pasa cerca del Menéndez, donde se puede visitar el Alerzal Milenario.

El centro de esquí La Hoya (Turismo de Chubut)

El recorrido finaliza en Esquel y su centro de esquí La Hoya luego de pasar por Trevelin, el hermoso pueblo cordillerano que conserva sus raíces galesas: casas de té, el museo Cartref Taid y el antiguo molino que le da nombre.

Si parte desde la bellísima Tafí del Valle, en , pasará del frío de las alturas -2.000 metros sobre el nivel del mar- al solcito templado de los Valles Calchaquíes. Desde Tafi, famosa por sus quesos y sus cabalgatas, la ruta 307 zigzaguea montaña abajo, pasa por Amaicha del Valle -con su Museo de la Pachamama- y llega a la ruta 40 justo en las Ruinas de Quilmes, que vale la pena visitar.

Tafi del Valle, Tucumán

Junto al río Santa María, la ruta sigue al norte y pasa por Colalao del Valle, donde puede visitar una bodega tucumana, y continúa por el colorido valle hasta la salteña Cafayate, donde la parada es obligatoria.

Bodegas, viñedos, el moderno Museo de la Vid y el Vino, cascadas y caminatas. Desde allí, una disyuntiva: una opción muy atractiva es seguir por la ruta 40 -de tierra- para atravesar paisajes increíbles como la Quebrada de las Flechas, y pueblos tradicionales como Molinos, Seclantás -cuna del poncho y con su camino de los artesanos - y el bello Cachi, con su iglesia de madera de cardón.

La iglesia de Cachi.

Luego, toma la ruta 33 para atravesar el sorprendente paisaje del Parque Nacional Los Cardones -atento a los OVNIS en la recta de Tin Tin- y descender la espectacular Cuesta del Obispo hasta el Valle de Lerma.

Ecoturismo en el Parque Nacional Los Cardones.

La opción 2 es tomar la ruta 68 para desandar la colorida Quebrada de las Conchas y sus extraordinarias formaciones naturales -la Garganta del Diablo, el Anfiteatro- y geoformas como el sapo, los castillos o el fraile.

De Salta capital a Cafayate, la ruta 68 cruza las formaciones naturales de la Quebrada de las Conchas (Ministerio de Cultura y Turismo de la Provincia de Salta).

En ambos casos, luego de pasar por localidades que seguro escuchó nombrar en más de una zamba, como El Carril, La Merced y Cerrillos, llegará a la , con su plaza central, su imperdible Museo de Arqueología de Alta Montaña, las peñas, el teleférico al cerro San Bernardo, el convento de San Francisco y mucho más. Para un par de días de peñas, paisajes y empanadas.

A la hora de continuar viaje, la ruta 9 y luego la 34 lo llevarán a pasar por San Salvador de Jujuy y parte de la selva de Yungas jujeña, con las termas y el pueblo de Yala, después del cual empieza a modificarse el paisaje: del verde tupido y brillante de las yungas a los cerros multicolor de la Quebrada de Humahuaca y sus fantásticos pueblos: Volcán, Tumbaya, Purmamarca, Tilcara, Huacalera, Uquía, Humahuaca.

Purmamarca y el famoso Cerro de los Siete Colores.

Consejo: no pase de largo ninguno, y deténgase también en Hornillos, la posta en la que supo descansar el general Manuel Belgrano, ya que era uno de los cuarteles del Ejército del Norte.

Curvas y contracurvas de la impresionante Cuesta de Lipán, en Jujuy .

Y no se pierda los atractivos a un lado y otro de la Quebrada: la espectacular Cuesta de Lipán que lleva a las Salinas Grandes desde Purmamarca, el pueblo de Alfarcito, al que se llega desde Tilcara, o el pintoresco Iruya, que demanda un viaje entre montañas desde Humahuaca.

Partamos de la suposición de que fue de vacaciones a las sierras de o . Y que desde Villa General Belgrano o Merlo, por ejemplo, tiene ganas de hacer un buen recorrido en auto, para disfrutar de lindos paisajes. El variado circuito que aquí proponemos combina pueblos serranos con grandes ciudades, parques nacionales, paisajes soberbios y una ruta que, zigzagueando, llega a superar los 2.000 metros de altitud.

El paisaje de la sierra de Comechingones, en los alrededores de Merlo, San Luis.

Si está, por ejemplo, en-, y ya probó la adrenalínica tirolesa o hasta se animó al parapente, puede ahora tomar la ruta 148 hacia el sur por el Valle de Conlara, pasar por La Toma -“capital del mármol onix”, con su original propuesta de turismo minero- y llegar a la ciudad de San Luis, con su movida nocturna y sus insólitas y sorprendentes réplicas del Cabildo de Buenos Aires y de la Pirámide de Mayo.

Al otro día, madrugue para salir a la ruta 147, encare hacia el noroeste y, cuando haya recorrido 115 km, esté atento al ingreso al Parque Nacional Sierra de las Quijadas. Tómese no menos de un par de horas para recorrer esta especie de parque jurásico de paisajes sorprendentes. En el parque puede elegir entre cuatro senderos, dos autoguiados y dos con guía, y visitar sitios como el Potrero de la Aguada, un espléndido anfiteatro con rastros geológicos de casi 25 millones de años, donde se hallaron restos fósiles de dinosaurios y reptiles voladores como el curioso pterodaustro.

Parque Nacional Sierra de las Quijadas.

Luego de esta visita al pasado remoto, tome la ruta 20 hacia el este para regresar a las sierras: desde Villa Dolores, la ruta 14 serpentea por pueblos como Las Rosas, Hornillos, Las Rabonas, Nono y Mina Clavero, desde donde parte hacia la ruta 34, más conocida como Ruta de las Altas Cumbres, que trepa y trepa hasta llegar a los 2.000 metros de altura y, allí en lo alto, permite visitar el Parque Nacional Quebrada del Condorito. Deténgase y disfrute de los majestuosos cóndores, que aquí instalan sus nidos y enseñan a volar a sus crías.

Altas Cumbres, Córdoba.

Y al descender hacia el lado este de las altas cumbres, puede llegar hasta Villa Carlos Paz o, si se desvía por la ruta 14, a Alta Gracia, donde vale la pena una visita al Museo Che Guevara, en la casa donde vivió de chico. Desde allí bien puede tomar la ruta 5 hacia el sur por el Valle de Calamuchita y disfrutar de más paisajes y pueblos. Por ejemplo, Los Reartes, con sus campings a la vera del río; Villa Gral. Belgrano, con sus tradiciones europeas de tortas, chocolates y strudel, y el pueblo peatonal de La Cumbrecita, en las alturas de Calamuchita, donde bien puede finalizar el recorrido con un buen brindis con cerveza alemana.