Científicos descubren un gen que resetea el cerebro al dormir solo cuatro horas

Científicos descubren un nuevo gen que “resetea” el cerebro con menos de seis horas de sueño y que previene déficit de memoria.

Al parecer, no todas las personas necesitan dormir muchísimas horas. Según un nuevo estudio, algunos cerebros se “resetean” con menos de seis horas de descanso. Hasta el momento, se sabía de la existencia de dos genes que promovían el “sueño corto natural”.

Éste es un sueño nocturno de entre cuatro a seis horas que es reparador igual, a pesar de ser relativamente corto. Tras el análisis de un nuevo estudio, realizado por los mismos investigadores (del sueño corto) descubrieron la presencia de un nuevo gen. Éste previene déficits de memoria que suelen ir de la mano del sueño corto.

“Se sabe que la privación del sueño tiene importantes consecuencias para la salud. Las personas con falta de sueño crónica tienen más probabilidades de sufrir obesidad, diabetes, problemas cardiovasculares, depresión y déficit cognitivos”, explicó Louis Ptáček, uno de los autores del estudio.

El estudio se realizó sobre un padre y un hijo que promediaban 5,5 y 4,3 horas de sueño cada noche respectivamente. Este promedio estaba sumamente por lo bajo de las ocho horas que debe dormir una persona, según los especialistas.

Los científicos estudiaron los genes de ambos y se centraron en uno llamado NPSR1. Para comprender cómo funciona éste en el cerebro se realizó un estudio sobre ratones diseñados genéticamente que eran portadores del mismo gen. Los resultados se publicaron en Science Translational Medicine.

“NPSR1 no solo promueve el sueño corto, sino que también previene los problemas de memoria que generalmente resultan de la falta de sueño. Este es el primer gen descubierto que ejerce un efecto protector contra una de las muchas consecuencias adversas de la privación del sueño”, explicó Fu, otro de los investigadores del caso.

“Éste descubrimiento no solo nos proporciona una mejor comprensión de cómo los genes contribuyen a un fenotipo de sueño inusual, sino que también ofrece un atractivo para futuras terapias que pueden ayudar a tratar los trastornos del sueño o prevenir ciertos déficits cognitivos asociados con la falta de sueño”, agregó Ptáček.

Esta mutación es sumamente extraña y ocurre en una de cada cuatro millones de personas. Pero lo positivo del descubrimiento es que los investigadores creen que en algún momento se podría desarrollar un medicamento que active o interfiera con NPSR1. De esta manera, se podría ayudar a la gente con trastorno de sueño a dormir lo que cada uno necesite.

Fuente Science Translational Medicine.

 

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