¿Que le pasa a tu piel cuando te quemas bajo el sol?

Es muy importante desde que nos levantamos reforzar la protección solar. Con protector nivel 30, estamos casi todas las pieles cubiertas, en algunos casos hay variaciones, pero entre 30 y 50 es lo recomendado.

 

  • La primer protección del día debe ser fluida y ocupar todos los rincones de la piel, incluyendo las orejas. Y renovar la misma protección a lo largo del día cada dos horas es lo ideal, dependiendo la actividad de cada uno.
  • En caso de maquillarse, se puede utilizar base compacta con color, e inclusive hay pinceles que ya vienen con la protección incorporada.
  • Mantener una muy buena hidratación luego de ducharnos.
  • Disminuir la exfoliación ya que la piel está mas sensible, pero no anularla por completo. Lo recomendable es una una vez por semana en la ducha con gránulos finos.
  • Reforzar con serums antes de aplicar cremas, ya que la sal del mar y el cloro de la pileta junto con la exposición solar hacen que la piel se reseque.
  • La gente con piel muy blanca o sensible sabe perfectamente lo que significa quemarse bajo el rayo del sol y “arderse” hasta quedar del color de un tomate. Pero ¿qué es exactamente lo que sucede en nuestra piel cuando nos quemamos bajo el sol?El ardimiento por el sol es en realidad una quemadura por radiación, los rayos ultravioleta dañan el ADN en las células de las capas superiores de la piel. El sol emite 3 tipos de radiación UV – A, B y C.

    La atmósfera de la Tierra absorbe la mayor parte de la UVC, pero los rayos UVA y B logran atravesar y pueden quemar la piel sin protección. La UVB penetra la epidermis mientras que la UVA llega más profundo.

    Las partículas que transmiten luz (fotónes) de los rayos UVA interactúan con la piel y esto daña las proteínas y membranas de la piel, así como el ADN. Fotones de los rayos UVB son absorbidos por el ADN y la energía extra puede causar que algunas partes del ADN se conectan incorrectamente.

    Esto detiene la reproducción precisa del ADN, así que las células tratan de corregir el error. Muchos errores en el ADN abruman a las células, causando que se autodestruyen, siendo esta la forma de remover las células que no pudieron reproducirse de manera segura.

    Invasión inmune

    Una vez que las células de la capa superior de la piel (queratinocitos) detectan el daño de ADN en sí mismas, comienzan a producir moléculas que atraen células inmunes a la piel. Estos causa que los vasos sanguíneos de la piel filtren sangre entre las células y otras estructuras de la piel.

    Este fluido extra y la hinchazón es lo que causa el enrojecimiento de la piel, la sensación de calor y el dolor de la piel quemada.

    La invasión de células inmunes se hace presente desde el momento en que comienzas a “broncearte”, pero se incrementa aproximadamente 1 hora después de estar bajo el sol. El proceso llega a su punto máximo entre 24 y 48 horas después, es por esto que la ardides y el enrojecimiento continúan desarrollándose en los días que siguen.

    Algunas células inmunes comienzan a limpiar las células en modo de autodestrucción, mientras que otras liberan químicos que continúan dañando las células ya debilitadas. Estas acciones pueden desencadenar un tipo de reacción alérgica que causa comezón en la piel afectada.

    Después de varias horas, se forman ampollas en las capas donde los queratinocitos fueron destruidos. Las capas muertas se levantan y el espacio entre las capas sanas se llenan de fluido que se filtra en la piel.

    Una vez que la inflamación disminuye, la capa de células de piel que queda por debajo comienza a crecer rápidamente para reemplazar las células muertas. Cuando la piel se descarapela es simplemente el proceso en el que las células saludables eliminan a las células muertas para que una nueva capa de piel pueda crecer.

    El bronceado

    El ADN dañado causa que las células de la capa superficial de la piel manden una señal a las células que producen la melanina (el pigmento que da color a nuestro pelo y piel) para que se pongan a trabajar. Esto es lo que produce el color de tu bronceado una vez que el enrojecimiento ha desaparecido. La melanina se coloca sobre las células de la piel para protegerlas de los rayos UV, pero no creas que esto puede protegerte de volver a quemarte, esta protección de melanina equivale a un protector solar SPF 2.

    No hay mucho que puedas hacer para escapar del dolor de la quemada, más que esperar a que la piel sane con el tiempo, mantenerte lejos de los rayos del sol, tomar mucha agua, aplicar compresas frías a la piel afectada, usar gel de aloe vera y tomar algún medicamento como paracetamol.

    Pero si el dolor no pasa, tienes un exceso de ampollas, te sientes mareado, con náuseas o fiebre, entonces es hora de ver a un médico.

    Una vez que tus quemaduras sanen y piensas volver a exponerte a los rayos del sol, lo mejor que puedes hacer para prevenir arderte nuevamente, es usar protector solar, hidratar tu piel y tomar mucha agua.

  • Fuente:qore.com
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